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En Pedrajas de San Esteban (Valladolid) nació y vive Ana Rosa Sanz Llorente. Una mujer de 55 años que empezó en el mundo de la hostelería cuando apenas tenía 16, en el Bar Calero que se ubicaba en la localidad vallisoletana.

En el año 2013 decidió, junto a su marido Jesús Miguel García, abrir el Restaurante Aderezo, que cumple, en este 2026, 13 años de historia intentando dar el mejor producto y los mejores platos a sus comensales.

“El precio del menú del día es de 15,50 euros con postre y café incluidos”, asegura la dueña del negocio en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Charlamos con ella para conocer su historia y la del establecimiento hostelero en este municipio vallisoletano que cuenta, en la actualidad, con 3.434 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Su vida

“Nuestra vida en el pueblo es sencilla. Una vez hechas, lo que nosotros llamamos obligaciones, el tiempo restante lo empleamos en nosotros mismos. La verdad es que, a nuestra edad, no tenemos un minuto para desperdiciar”, afirma Ana Rosa Sanz Llorente en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Ella es la dueña del Restaurante El Aderezo en Pedrajas de San Esteban. Tiene 55 años y cuenta con inestimable ayuda, sobre todo los fines de semana, de Jesús Miguel García Martín, que es su marido y tiene 55 años. Ella es de Pedrajas de San Esteban, el lugar en el que viven ambos. Él, de Íscar.

Los dos, como ellos mismos apuntan en esta entrevista, son amantes de los viajes, de pintar y de dar un buen paseo por la localidad vallisoletana. También les gusta el deporte, en general.

“Me defino como una persona inquieta y dinámica. Recuerdo mi infancia como muy entretenida en Pedrajas de San Esteban. Dentro de una familia de ocho hermanos y hermanas. Todos echábamos una mano en el negocio de hostelería familiar, en el bar El Calero. Ahí comencé con 16 años”, añade nuestra protagonista.

Al contar sus padres con este establecimiento hostelero, en Pedrajas de San Esteban, no fue nuestra entrevistada la que eligió trabajar en el lugar. “Fue mi madre la que decidió, cuando era adolescente, que había que contribuir con el negocio”, explica.

Más tarde abriría, con su pareja, el Restaurante El Aderezo.

El Restaurante El Aderezo

“En el año 2013 mi marido, Jesús Miguel, y yo, decidimos abrir el Restaurante El Aderezo. Cumple 13 años este 2026. Yo soy la dueña del negocio, pero siempre cuento con la ayuda de mi marido”, explica Ana Rosa Sanz.

Una mesa en el Restaurante Aderezo de Pedrajas de San Esteban. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El establecimiento hostelero se ubica frente a la iglesia de Pedrajas de San Esteban. En la Plaza de San Agustín, número 7. Cuenta con dos plantas y tres comedores. En total, 200 metros cuadrados.

“Cuando nos decidimos a buscar un local en Pedrajas de San Esteban para empezar nuestro sueño encontramos la vieja casa del maestro. Contaba con la fachada de piedra y ladrillo y estaba para derruir. Adquirimos la propiedad y la salvamos para que no cayera en el olvido recuperando todo lo que tenía escondido y dejando a la vista su armazón de madera y sus paredes de adobe”, señala Ana Rosa Sanz Llorente.

De martes a viernes abren, en horario de comidas, para ofrecer solo el menú del día. Los viernes, por la tarde, el establecimiento hostelero también permanece abierto. Los sábados abren por la mañana y también por la noche y los domingos solo para ofrecer comidas.

“Entre semana somos cuatro personas las que llevamos la cocina y la sala del restaurante. Los fines de semana, un total de ocho. Contamos con ocho trabajadores en total”, añade Ana Rosa Sanz Llorente.

Todo para dar el mejor servicio a los clientes que llegan al lugar.

Imagen del Restaurante Aderezo de Pedrajas de San Esteban. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Su oferta

“Nuestra carta cuenta con una gran variedad. Tenemos, desde los callos y morro, que ofrecíamos también en el Bar Calero, hasta ensaladas como la que hacemos con queso pata de mulo de la quesería local, aderezada con una emulsión de frutos rojos”, explica la dueña del lugar.

También cuentan, añade la hostelera, con “guisos tradicionales como el de rabo de vacuno, pescados como bacalao o atún” y “hamburguesas gourmet de carnes maduradas” y “siempre con algún fuera de carta” para “terminar con postres caseros”.

“No nos identificamos con ningún plato en general. Preferimos que sea el propio comensal el que elija lo que más le apetezca en el momento en el que se sienta en la mesa”, añade.

Todo, al ser preguntada sobre la especialidad del lugar.

Precios, ganancias y gastos

“Nuestros platos van desde los 11 euros que cuesta una hamburguesa madura, con pan de la panadería del pueblo y patatas fritas caseras, hasta los 22 que cuesta un solomillo de vacuno, que es nuestro plato más caro”, asegura Ana Rosa Sanz Llorente.

Además, añade que “disponen de un menú del día de martes a viernes” que “está compuesto por tres primeros, tres segundos y otros tantos postres a elegir”.

“El precio del menú del día es de 15,50 euros con postre y café incluidos. En cuanto a las ganancias depende de la temporada. Las más altas pueden ser Semana Santa, verano y Navidad. Es cuando más se trabaja. Lo que sacamos, a mayores, va a la bolsa que tenemos para compensar los meses que se trabaja menos”, explica.

Cuando hablamos de los gastos, la dueña del negocio asegura que “ganamos menos de lo que querríamos” y que “en los últimos tiempos todo está subiendo de una manera que no es normal”. Haciendo referencia a la energía, la luz y al gas, y a la carne, el pescado o las bebidas.

El presente y el futuro

Sobre sacar adelante un negocio en el medio rural señala que “más que difícil es sacrificado, en todos los sentidos” y que “hay que hacer encaje de bolillos para poder compaginar vida familiar y restaurante”.

“Desde la pandemia, el mundo de la hostelería ha cambiado, en parte por el consumidor y, por todo lado, por los hosteleros. El comensal tiene una inmensa oferta gastronómica, tanto para comer in situ como para llevar. Y la hostelería ha encontrado, en la conciliación familiar y personal, una de las formas de administrar mejor sus horarios laborales”, explica.

Ana Rosa Sanz añade que “el comensal está cambiando la gastronomía” y, además, que “grandes nombres de la restauración están variando sus conceptos” para “ofertar diferentes propuestas más económicas y atractivas”.

“No pensamos mucho en el futuro. Preferimos seguir a nuestro ritmo, adaptándonos en la medida de lo posible, a los nuevos horarios y gustos que demanda el comensal. Nuestro objetivo es seguir contando con la aceptación de lo que ofertamos y disfrutando con lo que hacemos”, finaliza nuestra entrevistada.