“El baloncesto ha sido mi estilo de vida durante los últimos 20 años donde la perseverancia, el poder de sacrificio, la resiliencia y el seguir adelante eran los pilares fundamentales”, asegura Antonio Izquierdo.
El vallisoletano tiene 33 años. Disputó, como él mismo nos cuenta “un total de 31 partidos en la Liga ACB, cinco con Cajasol y otros 26 en Valladolid” y ahora trabaja para una empresa multinacional como es Leroy Merlin, tras completar la carrera de Psicología.
“Ahora ya no me dedico al baloncesto. Mi vida laboral es otra, totalmente diferente. Sigo utilizando y basando mi día a día en estos pilares que me han ayudado a construir la persona que soy ahora. Laboralmente no me cierro a seguir formándome y poder mejorar”, afirma el vallisoletano.
Analizamos el pasado, el presente y el futuro con Antonio Izquierdo que asegura, en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León, que “es feliz”.
Su vida
“Me considero una persona leal, honesta, cariñosa y muy alegre. Cualquier persona que me necesite sabe que puede contar conmigo”, asegura Antonio Izquierdo, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Nuestro entrevistado tiene 33 años y nació en Valladolid. Fue jugador de baloncesto y ha estudiado un grado en Psicología. En la actualidad es vendedor en Leroy Merlin. Le encanta, siempre que puede, viajar con su pareja e ir al gimnasio.
“Toda mi infancia se ha desarrollado en el barrio de Parquesol, junto con mis padres, mi hermana y amigos. Mi familia, por parte de madre, es de Tordesillas. Recuerdo ir algunos fines de semana a casa de mi abuela y quedarme con ella”, asegura nuestro entrevistado.
En lo que tiene que ver con los estudios, completó la Educación Infantil en el Colegio Martín Baró, después, la etapa de Primaria estuvo en el Marina Escobar y, por último, hasta 4º de la ESO, en el Colegio Julián Marías.
“Recuerdo una infancia muy feliz donde alternaba jugar a fútbol y a baloncesto. En cuarto de Primaria me decidí por el baloncesto y, creo, que fue una decisión muy acertada ya que he podido vivir durante unos cuantos años de ello”, explica Antonio Izquierdo.
La infancia es la etapa que guarda “con más cariño” porque “conoció a los que ahora son su grupo de amigos” y sus padres “le dieron el mayor regalo con el nacimiento de su hermana Alejandra”.
“Cuando era pequeño, no tenía en mente una profesión concreta que quisiera desempeñar. Sí que me gustaba todo lo relacionado con los deportes, que se me daban bastante bien”, añade.
Tanto que llegó a jugar en ACB.
El baloncesto
“Empecé a aficionarme a jugar al baloncesto en el patio del colegio. Tenía una cancha al lado de mi casa en el Parque de los Almendros y muchas tardes bajaba a jugar con mis amigos y mi padre. Además, los domingos, me gustaba ver el partido que echaban en abierto en televisión”, señala.
En su etapa enfocada al minibasket estuvo en el Marina Escobar. Después, en la etapa infantil y cadete de primer año, pasó por el Ponce. En cadete, de segundo año ya fue al CB Valladolid, donde estuvo una temporada y, al final, en esa temporada, aceptó una oferta para jugar en el Cajasol de Sevilla.
“En Junior empieza mi carrera de jugador profesional de baloncesto. Durante esta etapa de formación estuve en todos los campeonatos de España, tanto de mi edad como de un año más. Estuve en diferentes concentraciones de la Selección española hasta la sub-20”, explica el vallisoletano.
En la temporada 2009-2010 jugó en el Cajasol de Sevilla Junior, en la Liga EBA. En la 2010-2011 también estuvo en el club andaluz. “Ahí se produce mi debut en la Liga ACB”, añade, y en la temporada 2011-2012 “también tuve dinámica con el primer equipo y cuatro partidos oficiales hasta que volví a Valladolid”, añade Izquierdo.
“En el año 2012-2013 jugué en la Liga ACB con el Blancos de Rueda Valladolid, donde salvamos la categoría, pero, en 2013-2014 se produjo el descenso a la LEB Oro”, afirma nuestro entrevistado que se marchó a jugar al Marín Peixegalego en LEB Plata la temporada 2014-2015.
El vallisoletano Antonio Izquierdo.
En la temporada 2023-2024 y 2024-2025 “jugué en Primera Nacional con el Club Baloncesto La Flecha hasta mi retirada”, añade. Todo tras disputar un total de 31 partidos en ACB, cinco con Cajasol y 26 en Valladolid.
Hablamos con él de los salarios. Nos confiesa que lo primero que quiere comentar sobre ello es “cómo se negocia lo que gana un jugador profesional de baloncesto” afirmando que “todos tienen un representante que negocia las condiciones del contrato” y que se centra en “tres aspectos que son el sueldo, la manutención, en lo que tiene que ver con el desayuno, las comidas y cenas y, por último, el alojamiento”.
“En las categorías FEB, lo normal es compartir piso con otros dos compañeros, en el mejor de los casos, aunque depende de la disponibilidad de pisos que tenga el club para sus jugadores fichados. En algunos casos pueden llegar a juntarse más de tres o cuatro jugadores en un mismo piso”, afirma Izquierdo.
Con respecto a la manutención señala que “dependiendo de la solvencia económica del club” lo “normal” es que “exista algún convenio con bares o restaurantes de la propia ciudad” donde los jugadores “pueden tener desayuno, comida y cena durante los meses que dura la temporada”.
“Algunos clubes sí que disponen de estos patrocinadores, pero otros no disponen de dichos convenios por lo que son los propios jugadores los que han de costearse su manutención”, añade.
En lo que tiene que ver con el dinero, el vallisoletano afirma que “no voy a dar cifras económicas” pero matiza que “los jugadores cobran lo que dura la temporada, desde septiembre hasta abril o mayo”. Explica que “hay cuatro meses en los que los jugadores no reciben ningún sustento económico”.
“El dinero que puede ahorrar un jugador de baloncesto a lo largo de su carrera profesional no es equiparable, ni de lejos, a todas las horas de dedicación que conlleva esta profesión”, remata Antonio Izquierdo.
Un hombre que decidió dar un giro a su vida tras completar su carrera baloncestística.
La psicología y el trabajo actual
“Decidí estudiar Psicología porque me gusta entender a las personas. Tanto en el entorno del deporte como en la vida en general, la psicología está muy presente. Ese fue el principal motivo que me hizo adentrarme en esa carrera”, añade el pucelano.
Durante su etapa como jugador profesional de baloncesto ya fue alternando el deporte con los estudios. En el año 2023 se graduó por la UNED.
“Hice las prácticas en el Área de Recursos Humanos de la Diputación de Ávila, donde estaba jugando en aquel momento. Después no seguí por esa rama. En la actualidad trabajo en el sector del comercio para una empresa multinacional como es Leroy Merlin”, nos cuenta.
Nuestro protagonista señala que “echo de menos lo que rodea al baloncesto” citando las “charlas pre y post entrenamiento con los compañeros” y también “las anécdotas que surgen tras tantos meses de convivencia con ellos” y también “la competición, que es lo que todo jugador añora” pero dejó el deporte “sabiendo que había dado todo de mí”, apunta.
“En la actualidad soy feliz. Sin lugar a duda. El futuro lo veo junto a mi pareja, mi familia y mis amigos. Sin grandes lujos. Simplemente conservando lo que tengo y lo que hace que sea feliz”, apunta mirando al futuro.
Su objetivo y deseo pasan por “terminar de reformar el piso” que compró hace un año y “formar una familia con su pareja”. “Tampoco quiero que me falten los míos, nunca”, finaliza.
