El Teatro Zorrilla acogió este jueves un homenaje a las casi 700 auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio de la Diputación de Valladolid.
El acto, organizado por Clece, se enmarcó en el Día Internacional de las Mujeres Rurales y en él se reconoció la labor esencial de estas profesionales.
En este sentido, el evento contó con la presencia del presidente de la Diputación, Conrado Íscar, así como con el diputado del servicio de Acción Social, Alfonso Romo, y el portavoz provincial del PSOE, entre otros.
Por parte de la empresa gestora del servicio acudieron su presidente, Cristóbal Valderas; el director de operaciones de Clece en Noroeste, José Vicente Ortega, y los responsables de esta prestación.
El acto, conducido por Las Valquirias, sirvió como agradecimiento al trabajo de estas profesionales (mujeres en su mayoría) que permiten que más de 2.270 personas mayores y dependientes de los pueblos de Valladolid puedan permanecer en sus hogares con la tranquilidad tanto para ellas, como para sus familias, de que están bien atendidas.
Así, el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, destacó que su trabajo “va mucho más allá de una prestación asistencial, es cuidados y profesionalidad, conversaciones y confianza”.
En este sentido, señaló que cuidar “requiere preparación, responsabilidad, paciencia, sensibilidad y una gran capacidad para entender a la persona que se tiene delante”.
Por su parte, el presidente de Clece, Cristóbal Valderas, apuntó que las auxiliares, con su “vocación y entrega”, llegan a establecer “lazos muy cercanos” con las personas a las que atienden.
“Gracias a ello se convierten en ‘antenas’ en el territorio capaces de detectar nuevas necesidades de los usuarios o posibles casos de soledad no deseada”, añadió.
Premios “Valores del cuidado 2026”
Además, durante el encuentro se entregaron los premios “Valores del cuidado 2026”. El primero fue para una “Intervención destacada y empatía” y lo recogió Lidia Duarte en representación del grueso del servicio.
Esta distinción reconoce las capacidades más valiosas de los y las auxiliares: estar presentes cuando más se les necesita, actuando en situaciones complejas y detectando necesidades que van más allá de lo visible
El segundo estuvo destinado a las “Nuevas generaciones del cuidado”, a las auxiliares más jóvenes, simbolizando el relevo y el futuro de una profesión imprescindible. Recogió la mención Zoya Anetova.
El tercero y último estuvo dedicado a “Toda una vida de cuidados” que, en representación de todas sus compañeras más experimentadas, recogió María del Carmen Quintero. Este galardón simboliza el agradecimiento a las trayectorias profesionales construidas a lo largo de años de dedicación, compromiso y vocación de servicio.
Cuidar al cuidador
Finalmente, durante el acto también se puso en valor la importancia de acompañar y apoyar a quienes dedican su día a día al cuidado de otras personas.
En este sentido, se dieron a conocer dos iniciativas impulsadas por Clece dirigidas a toda su plantilla: Cuidado en Red, un servicio gratuito y confidencial de apoyo psicosocial que ofrece orientación profesional en materia de bienestar emocional y salud mental
Y Corazón y Manos, la asociación solidaria promovida por trabajadores de la compañía para prestar ayuda a compañeros que atraviesan situaciones personales especialmente difíciles. Estas herramientas reflejan el compromiso de la organización con el bienestar integral de sus profesionales.
Con este homenaje, Clece y la Diputación de Valladolid quisieron reconocer la labor silenciosa pero esencial que desempeñan las auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio, especialmente en el medio rural, donde contribuyen cada día a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y dependientes.
Su cercanía, profesionalidad y compromiso constituyen un pilar fundamental para que miles de usuarios puedan seguir viviendo en sus hogares con seguridad, autonomía y bienestar.
