Terremoto político en el Ayuntamiento de La Cistérniga cuando faltan siete meses para las elecciones municipales.
Las fuerzas de la oposición municipal han registrado formalmente esta mañana una moción de censura contra el actual alcalde de la localidad, Alberto Redondo (PP), quien gobierna en minoría al frente de un equipo formado por cuatro concejales.
La iniciativa conjunta está impulsada por Centristas CCD, el PSOE, Izquierda Unida y el Grupo Mixto, formaciones que han propuesto a la edil centrista Noemí Hernández Hidalgo para tomar el relevo al frente del Consistorio.
En un comunicado emitido tras el registro del escrito, los cuatro grupos de la oposición justifican la medida alegando que la situación institucional del municipio ha llegado a un punto “insostenible”.
Ante el registro de la moción de censura, este periódico se ha puesto en contacto con el regidor, Alberto Redondo, para recabar su valoración sobre la iniciativa registrada por la oposición.
El alcalde ha remitido a los medios a una rueda de prensa que ofrecerá el próximo martes para valorar los hechos, señalando que a lo largo de la tarde de este jueves se encuentra reunido con el partido para analizar en profundidad la situación política planteada.
Bajo el título ‘Un paso al frente por el futuro de La Cistérniga’, las formaciones señalan que los últimos años en el Ayuntamiento pueden resumirse en “control casi dictatorial y opacidad en la gestión con una comunicación inexistente”.
Las formaciones críticas denuncian que la falta de estabilidad está afectando directamente a la prestación de los servicios públicos municipales y a los colectivos locales.
El 26 de octubre
La moción de censura sería abordada en el pleno que se celebraría el próximo 26 de octubre, y todo hace indicar que podría salir adelante con el apoyo de estas fuerzas.
Ya que serían siete votos favorables, frente a cuatro en contra del PP y los dos de Vox, que posiblemente se abstengan.
“Hoy no hay un solo departamento municipal que funcione con normalidad. La falta de personal agrava el malestar de la plantilla, los proyectos acordados no se ejecutan, las obras se eternizan, las facturas no se pagan a tiempo y el tejido asociativo y deportivo se siente abandonado”.
Asimismo, detallan que aunque “la convocatoria de las elecciones generales ha condicionado a Vox”, mantienen su compromiso de “poner fin al caos y priorizar el interés de nuestros vecinos por encima de cualquier sigla”.
Con este movimiento, CCD, PSOE, IU y Grupo Mixto buscan abrir una nueva etapa «guiada por la transparencia, la comunicación fluida, la honestidad y la cohesión de equipo».
