La Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de 11 años de prisión a un hombre por un delito de agresión sexual continuado a una menor en Valladolid, como han informado fuentes jurídicas.
Todo, tal y como determinó la Audiencia Provincial y, tras alegar la defensa por un supuesto error en la valoración de las pruebas y en la quiebra de la presunción de inocencia, según la sentencia recogida por EL ESPAÑOL de Castilla y León.
El Tribunal de la 1ª Instancia considera probado el relato fáctico que narra que el acusado, de 49 años de edad, al tiempo de acaecer los hechos enjuiciados, mantenía una relación de pareja desde hacía seis años con una mujer.
Con ella convivía, además de con los dos hijos menores de edad de ella, de otra pareja, y una hija mayor de él, desde, al menos, el mes de enero de 2023.
Además, ejercía con los menores su autoridad y supervisión tanto en sus estudios como en las tareas del hogar encomendadas.
El 26 de enero de 2024, cuando la menor contaba aún con 12 años de edad, y aprovechando que el resto de los miembros de la familia estaban dormidos en la siesta, “la agarró por las piernas cuando estaba sentada en el sofá, tocándole el culo por encima de la ropa y diciéndole “qué guapa estás”.
Unos días después, aprovechando que estaban los dos solos en casa por la noche la volvió a coger y le dio besos en la mejilla y un beso en la boca, al tiempo que le preguntó si nunca había besado a un chico, diciéndole que no se lo dijera a nadie.
Durante los meses siguientes el acusado en diversas ocasiones, cuando se encontraba a solas en el domicilio con la menor o que el resto de los miembros de la familia estaban en otro sitio, daba besos en la mejilla y en la boca a la menor y si ella accedía le daba alguna pequeña cantidad de dinero que le pedía o le dejaba el ordenador, aunque la niña le decía que no lo hiciera porque su madre era su esposa y ella su hijastra.
El día 21 de mayo de 2024 cuando estaban solos en el domicilio, él se encontraba tumbado en la cama del dormitorio, “llamó a la menor para que fuera a su habitación, la cogió, la empujó contra él hasta que ella quedó tumbada encima del acusado y le metió la mano por debajo de la ropa.
A lo que ella reaccionó levantándose y saliendo del dormitorio, pero antes de que la menor saliera de la habitación la agarró nuevamente y cuando estaban de pie cara a cara le tocó nuevamente por debajo de la ropa interior y le volvió a meter el dedo en la vagina”.
Todos estos hechos fueron relatados por la niña el 21 de mayo de 2024 a la orientadora del colegio en el que estudiaba y días más tarde a su madre, quien los puso en conocimiento de la Policía, que procedió a la detención del acusado el 24 de ese mes, quedando en libertad ese mismo día por auto del Juzgado de Instrucción que conoció de los mismos.
Si bien, finalmente fue condenado a 11 años de prisión.
