Tordesillas ha convertido el viento en una parte más de su paisaje y ahora también en un reconocimiento.
El municipio vallisoletano ha recibido el Premio Eolo 2026 a la Integración Rural de la Eólica, un galardón concedido por la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
En este caso pone el foco en la convivencia del parque eólico de Carrecastro con la actividad agrícola y ganadera, pero también en la relación que la instalación ha establecido con la vida social, cultural y económica de la localidad.
El premio reconoce al Ayuntamiento, pero también al territorio y a sus alrededor de 8.800 vecinos.
Desde febrero de 2020, cuatro aerogeneradores Siemens Gamesa, con una potencia conjunta de diez megavatios, forman parte del entorno de Tordesillas y Velilla. La instalación, propiedad de Nadara, produce una media de 33 gigavatios hora al año, una cantidad equivalente al consumo eléctrico de unos 13.000 hogares.
La entrega del reconocimiento sirvió para poner sobre la mesa un modelo de integración en el que los molinos comparten espacio con cultivos y zonas destinadas al pastoreo.
Los terrenos ocupados por los aerogeneradores no han impedido que continúen las actividades tradicionales del entorno y, al mismo tiempo, parte de los recursos vinculados a la instalación se han destinado a iniciativas desarrolladas en el propio municipio.
El alcalde de Tordesillas, Miguel Ángel Oliveira, destacó durante el acto el significado del reconocimiento para la localidad.
“Es un orgullo recibir el Premio Eolo 2026 a la Integración Rural. Este reconocimiento supone poner en valor un modelo de municipio que quiere avanzar aprovechando las oportunidades que ofrece nuestro territorio, pero siempre desde el diálogo, la colaboración y el respeto a nuestro patrimonio y a nuestra identidad”, señaló.
Oliveira defendió además que la implantación de energías renovables debe traducirse en oportunidades para el medio rural.
“Debe servir también para generar oportunidades, actividad económica y recursos para el medio rural, y contribuir al desarrollo de nuestros municipios”, añadió.
Uno de los elementos que distingue el caso de Tordesillas es precisamente la relación entre la instalación energética y el patrimonio.
En las proximidades del parque de Carrecastro se localizó un yacimiento de la Edad del Bronce en el que se han identificado cerca de 250 estructuras arqueológicas.
Los trabajos desarrollados han permitido profundizar en el conocimiento de un asentamiento de hace unos 3.500 años y han situado este enclave entre los yacimientos de esta época de mayor relevancia de Castilla y León.
La construcción del parque se convirtió así en una oportunidad para investigar un patrimonio que permanecía bajo tierra.
El estudio científico, coordinado por el catedrático emérito de Prehistoria de la Universidad de Valladolid Germán Delibes de Castro, ha contado con financiación de Nadara y del Ayuntamiento de Tordesillas.
“Queremos que proyectos como los vinculados a la energía eólica tengan también una mirada hacia nuestro patrimonio. La recuperación y puesta en valor del yacimiento arqueológico de Carrecastro es un magnífico ejemplo de cómo podemos compatibilizar desarrollo, conocimiento, conservación y divulgación de nuestra historia”, explicó el alcalde.
Desde Patrimonio Global, la empresa encargada de la excavación, su director del área de Arqueología, Ángel Palomino, considera que la construcción del parque permitió “conocer la realidad arqueológica de un yacimiento emblemático de la Edad del Bronce en el valle del Duero”.
La coordinación entre los equipos técnicos permitió realizar los trabajos arqueológicos sin interferir en la construcción de la instalación.
Para la Asociación Empresarial Eólica, Tordesillas representa precisamente esa posibilidad de integrar una nueva actividad económica en el territorio sin desplazar sus usos tradicionales.
Su director general, Juan Virgilio Márquez, subrayó que “el futuro de las energías renovables pasa necesariamente por los territorios, por los pueblos” y defendió que los proyectos deben ser compatibles con la agricultura, la ganadería y el patrimonio natural y cultural.
También Nadara destacó la relación mantenida con el Ayuntamiento y la comunidad local. Su director de Expansión y Desarrollo, Jorge Martínez, señaló que “la transición energética debe construirse escuchando a las personas y trabajando de la mano de las comunidades que acogen nuestros proyectos”.
El reconocimiento llega, además, en un momento de fuerte expansión de la energía eólica en Castilla y León.
La Comunidad cuenta con 7.746 megavatios de potencia eólica instalada, la mayor cifra de España, y durante 2025 generó 13.507 gigavatios hora de electricidad procedente del viento, el 23,1% del total nacional. En los dos últimos años se han instalado en la región alrededor de 1.100 megavatios eólicos.
La provincia de Valladolid ocupa el cuarto puesto de Castilla y León por potencia eólica, por detrás de Burgos, Palencia y Soria. En el conjunto autonómico, el sector emplea a 2.174 personas y el canon eólico aportó más de 29 millones de euros a las arcas regionales en 2025.
Tordesillas se suma así a la lista de municipios de Castilla y León reconocidos con el Premio Eolo desde su creación en 2012. Para Oliveira, el galardón va más allá de los aerogeneradores instalados en Carrecastro.
“Este premio reconoce, por tanto, mucho más que un proyecto energético: reconoce a Tordesillas, a su territorio y a sus vecinos”, concluyó.
