La Policía Nacional ha dado por concluida una investigación surgida tras la violenta agresión sufrida por un joven de 21 años en el interior de la oficina de Correos de la calle Canterac de Valladolid.
Las pesquisas policiales se han saldado finalmente con cuatro jóvenes detenidos (tres adultos y un menor) y la comparecencia ante la Fiscalía de Menores del quinto implicado y autor material de las puñaladas, quien permanecía huido de las fuerzas de seguridad desde el pasado mes de mayo.
Los hechos se remontan a la tarde del pasado 10 de abril. Eran cerca de las 19:00 horas cuando la víctima coincidió en la citada oficina postal con un grupo formado por otros seis jóvenes.
En ese momento, una disputa del pasado por motivos personales entre el agredido y uno de los integrantes del grupo reavivó la tensión.
Según han determinado los investigadores del Grupo de Policía Judicial, el ataque fue concertado y premeditado, los agresores sabían perfectamente dónde se encontraba la víctima y aprovecharon que el local no le ofrecía vías de escapatoria.
Acto seguido, la discusión verbal dio paso a una brutal acometida en la que cinco de los jóvenes se abalanzaron sobre el agredido.
Mientras cuatro de ellos lo golpeaban e inmovilizaban en el suelo sin posibilidad de defensa, el quinto arremetió contra él con un arma blanca, asestándole tres cuchilladas: dos en el brazo izquierdo (una de ellas muy próxima al codo) y una tercera en la zona escrotal.
Al lugar se desplazó a toda prisa una dotación de agentes de la Policía Nacional tras la alerta dada a la Sala CIMACC 091.
A su llegada, los policías hallaron al joven desangrándose, por lo que solicitaron la intervención urgente de los sanitarios del Servicio de Emergencias 112, que trasladaron al herido en ambulancia al Hospital Universitario Río Hortega.
Aunque las patrullas desplegaron una rápida batida por las calles del barrio, los agresores lograron darse a la fuga en un primer momento.
Un cerco policial
Tras formalizarse la correspondiente denuncia, la Policía Nacional inició una exhaustiva investigación que permitió identificar minuciosamente a los cinco implicados y dictar sus respectivas órdenes de detención.
El goteo de arrestos comenzó a mediados de mayo. El primer sospechoso cayó el día 15, el segundo el 22 y los otros dos —entre ellos un menor— el 27 de mayo.
A los arrestados se les imputa un delito de homicidio en grado de tentativa.
Tras prestar declaración en dependencias policiales, los tres mayores de edad quedaron en libertad con cargos y a la espera de ser citados por la autoridad judicial, mientras que el menor fue entregado a sus progenitores bajo la supervisión de la Fiscalía de Menores.
Faltaba por localizar al quinto de los agresores, también menor de edad y presunto autor material del apuñalamiento.
El joven se mantuvo escondido y en paradero desconocido durante meses. Sin embargo, el progresivo estrechamiento del cerco policial sobre sus posibles escondites le llevó finalmente a personarse de forma voluntaria ante la Fiscalía de Menores para responder por los hechos imputados.
Con su comparecencia, la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León da por completamente esclarecido este episodio.
