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Brindis con historia, calles abarrotadas y la pasión por el clarete a flor de piel. Cigales ha puesto este domingo el broche de oro a la XLVI edición de su Fiesta de la Vendimia, declarada de Interés Turístico Regional, tras una intensa semana en la que vecinos y visitantes han vuelto a abarrotar cada rincón de la villa para rendir culto a su bien más preciado: el vino y la tradición vitivinícola.

La jornada de cierre vivió uno de sus momentos de mayor vértigo con el esperado 'Toro del Clarete'.

Las calles de la localidad se convirtieron en un hervidero de aficionados para presenciar las carreras ante 'Cantor', el astado protagonista del festejo, que dejó un susto en el recorrido tras provocar una herida en el labio a un mozo durante su lidia.

La emoción taurina ya se había respirado desde bien temprano con un encierro campero matutino que atrajo a multitud de espectadores a los campos de la comarca.

Asociación Astaci Cigales con el Toro del Clarete. Ayto. Cigales.

Pero el vino y la buena mesa volvieron a ser los grandes reyes del domingo. La música en directo puso banda sonora a una muestra de oficios artesanos y a una concurrida degustación en la que los afamados caldos de Cigales se maridaron con quesos de la provincia, gracias a la colaboración del sello Alimentos de Valladolid.

La experiencia cultural y enoturística se completó con visitas guiadas a las emblemáticas bodegas subterráneas tradicionales y a la majestuosa iglesia de Santiago Apóstol, conocida con orgullo como la 'Catedral del Vino'.

Con el cierre de esta cuadringentésima sexta edición, el Ayuntamiento de Cigales ha querido expresar su agradecimiento a bodegas, peñas, asociaciones, voluntarios y visitantes por sostener el pulso de una festividad que es pura identidad de la comarca.

Una semana redonda de catas, cultura y reencuentros que reafirma a la villa como la capital indiscutible del rosado en Castilla y León.