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Fuensaldaña es un municipio de la provincia de Valladolid que se encuentra próximo a la capital provincial. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en la actualidad cuenta con una población de 2.146 habitantes.

La localidad es famosa por su castillo y también por otros elementos arquitectónicos que brillan en el lugar, lo que hace que sea un lugar para realizar una escapada perfecta para desconectar del día a día.

También brilla por su gastronomía y enoturismo. El municipio destaca por la producción de reconocidos vinos y el entorno urbano e histórico conserva tradicionales bodegas subterráneas donde degustar la gastronomía castellana.

La Bodega Restaurante La Sorbona es uno de esos lugares excepcionales y típicos para disfrutar del buen comer en una atmósfera rústica y acogedora que resulta perfecta para disfrutar de la gastronomía castellana tradicional.

“Tenemos menú del día a 28 euros. Consta de sopa de ajo, chuletillas de lechazo con patatas fritas, postre y café. Con vino, agua y pan”, asegura Félix Parrado en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Él, junto a su hermana Mari Luz, son los dueños, en la actualidad de un establecimiento hostelero único en la provincia de Valladolid.

La historia

“Me defino como un trabajador nato que disfruta haciendo felices a sus clientes y amigos. Nací en Fuensaldaña y tuve la mejor infancia del mundo jugando desde que me levantaba hasta que anochecía”, asegura Félix Parrado en declaraciones a este periódico.

Es amante del pádel, le encanta viajar y estudió hasta COU en el Colegio San Agustín. Desde los 18 años está dedicado al mundo de la hostelería, aunque de pequeño no se planteaba lo que quería ser de mayor. Tiene 62 años.

“Cuando estudiaba ya echaba una mano a mis padres en la bodega. Ellos, Félix y Pura, abrieron la bodega en 1969 y mi hermana Mari Luz, de 63 años, y yo, heredamos el negocio en 1995”, explica nuestro entrevistado.

Félix, Mari Luz, y todo el equipo se esmeran, cada día, en dar el mejor servicio y trato a los clientes que hasta el excelente lugar llegan.

Imagen del interior de la Bodega Restaurante La Sorbona en Fuensaldaña. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El lugar y el lechazo asado

“Bodega La Sorbona era una antigua bodega de elaboración de vino que mi padre convirtió en restaurante. En la actualidad, contamos con un total de nueve trabajadores en un espacio de 200 metros cuadrados”, explica Félix Parrado.

Un espacio único para disfrutar comiendo, para hacerlo disfrutando de la cocina de siempre, esa que perdura y seguirá haciéndolo. Se ubica en el Camino de la Mona, 19.

“Ofrecemos cocina castellana. Nuestra especialidad es el lechazo asado. Tenemos menú del día a 28 euros. Consta de sopa de ajo, chuletillas de lechazo con patatas fritas, postre y café, además de vino, agua y pan”, explica nuestro entrevistado.

El precio de los platos “varía” en función de lo que pida el cliente. Félix afirma que “los embutidos ibéricos y el lechazo es lo más caro”.

Interior de la Bodega Restaurante La Sorbona en Fuensaldaña. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Vivir del negocio y futuro

“Si no pudiéramos vivir de nuestro negocio habríamos cerrado. Veo el futuro de la hostelería muy complicado y en manos de grupos de inversión”, señala el hostelero hablando de lo que está por venir.

Sobre su futuro, Félix nos cuenta que “estará al pie del cañón del negocio hasta que sus hijos terminen la carrera y el máster”.

“Mi objetivo es conseguir la excelencia en La Sorbona y dar de comer a todo el mundo que venga a visitarnos con la mayor alegría y la mejor calidad de nuestro producto”, afirma nuestro protagonista.

Sobre el deseo y para finalizar esta conversación, el profesional de la hostelería señala que quiere que “Ceuta vuelva a estar como antes”.