El feudo blanquivioleta quiere vestirse con sus mejores galas para recibir al mejor fútbol de selecciones.
Valladolid está un paso más cerca de convertirse en uno de los puntos neurálgicos del balompié a nivel internacional después de que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, haya confirmado que el Estadio José Zorrilla formará binomio con el Santiago Bernabéu en la candidatura formal enviada a la UEFA para albergar la codiciada Final Four de la Liga de las Naciones.
Un movimiento estratégico con el que la RFEF sitúa al coliseo vallisoletano en primera línea de salida para acoger los cruces decisivos entre las cuatro mejores selecciones del continente.
El anuncio llegó de boca del propio dirigente federativo al término del choque entre España e Inglaterra.
Louzán detalló que todos los papeles ya están en regla para cumplir a tiempo con los exigentes plazos de la Uefa, apostando de lleno por una fórmula que une dos estadios de diferente aforo pero muy bien comunicados por alta velocidad y carretera.
La alianza, que cuenta con la sintonía total y el apoyo del Real Valladolid y del Real Madrid, repartiría entre ambas ciudades la celebración de las semifinales y la gran final.
Para el fútbol español y muy especialmente para la capital del Pisuerga, la propuesta supone una oportunidad de oro que no se podía dejar escapar.
Traer la fase final del torneo a suelo nacional sitúa a Zorrilla ante la posibilidad real de volver a ser escaparate mundial y vivir una cita histórica, demostrando la capacidad organizativa de Valladolid para albergar eventos deportivos del máximo nivel internacional.
