La Policía Nacional ha detenido al presunto estafador, un hombre que fue realizando pequeños desvíos de dinero sin levantar sospechas hasta que la víctima revisó sus movimientos financieros y descubrió el engaño.
Fue un vecino de Valladolid, el que acogió de forma temporal en su vivienda a un conocido suyo sin imaginar que este aprovecharía la convivencia para estafarle casi 2.000 euros a sus espaldas.
La pesadilla económica comenzó a destaparse el pasado 10 de agosto. El afectado acudió alarmado a la comisaría tras detectar una cascada de transacciones sospechosas en su cuenta que sumaban 1.741,06 euros.
Las sospechas apuntaban desde el primer momento hacia el inquilino temporal que tenía hospedado en el inmueble, unas dudas que se confirmaron de forma definitiva el 15 de septiembre, cuando el denunciante tuvo que volver a dependencias policiales para ampliar la denuncia al descubrir otros 220 euros evaporados mediante la misma maniobra, elevando el botín total a 1.961,06 euros.
El 'modus operandi' combinaba la astucia y el abuso de confianza diario. Durante las semanas que compartieron techo, el sospechoso utilizó el teléfono y los datos de su anfitrión para realizar transferencias directas, enviar fondos mediante Bizum y efectuar retiradas de efectivo en cajeros automáticos.
La investigación policial permitió rastrear el dinero y comprobar que todas y cada una de las operaciones tenían como destino final la cuenta personal del investigado.
Una vez examinadas las pruebas, los agentes procedieron a su localización y detención en la mañana del pasado martes 22 de septiembre.
Tras prestar declaración en comisaría y pasar a disposición del juez de guardia, el arrestado ha quedado en libertad con cargos a la espera de juicio.
