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Nuevo corte con consecuencias inmediatas en la movilidad de Valladolid. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif, afronta desde la próxima semana la fase final de construcción del viaducto de Los Tramposos.

Una estructura clave de 1.130 metros de longitud que sobrevuela la N-601 y sus conexiones con la ronda exterior VA-30.

La colocación del último tramo de la plataforma metálica exigirá importantes restricciones de tráfico en el entorno del kilómetro 185 durante las jornadas del miércoles 30 de septiembre y el viernes 2 de octubre.

La jornada más complicada para los conductores será la del miércoles 30 de septiembre.

Entre las 9:30 y las 21:30 horas, se procederá al corte total de la carretera N-601 en ambos sentidos, así como a la interrupción del tráfico en todos los ramales de enlace con la VA-30.

El corte es necesario para ejecutar mediante gatos hidráulicos el “empuje” del séptimo y último vano del puente.

Este sistema técnico permite desplazar progresivamente el tablero metálico de 357 metros hasta su posición definitiva sobre los pilares sin tener que trabajar directamente sobre las calzadas en servicio.

Posteriormente, el viernes 2 de octubre, entre las 09:30 y las 13:30 horas, se registrará una afección puntual de menor calado para la retirada del aparataje de empuje.

En este caso, únicamente se cortará el ramal de incorporación a la VA-30 desde la N-601 en sentido Valladolid.

El resto de los movimientos del enlace y el tronco principal de la N-601 permanecerán abiertos con normalidad. Desde la Demarcación de Carreteras y Adif afirman que los desvíos alternativos estarán convenientemente señalizados.

La colocación del vano 7 supondrá la culminación de la estructura metálica principal. No obstante, los trabajos en la zona no concluyen aquí: tras esta maniobra será necesario ejecutar el hormigonado del tablero y la posterior colocación del balasto, las vías y la electrificación.

El viaducto de Los Tramposos forma parte del tramo Sur de la Variante Este de Valladolid.

Con una longitud global de 17,4 kilómetros y una inversión global que alcanza los 300 millones de euros (incluyendo el nuevo complejo ferroviario y los talleres de San Cristóbal), esta infraestructura canalizará la totalidad del tráfico de trenes de mercancías de la línea Madrid-Hendaya.

El objetivo primordial del proyecto es evitar que los convoyes de carga continúen atravesando el casco urbano de Valladolid y la estación de Campo Grande.