Cazado el ladrón de arte de Valladolid. La Policía Nacional ha detenido este jueves, 17 de septiembre, a un hombre residente en el barrio de Arturo Eyries como presunto autor de varios robos de arte sacro que había puesto en alerta a las parroquias y cofradías de la ciudad.
El sospechoso, sin embargo, ha quedado en libertad provisional tras pasar a disposición judicial, mientras la Policía mantiene una carrera a contrarreloj para dar con el paradero de los lienzos y tallas sustraídos.
Los hechos, que han sido muy alarmantes para la ciudad, se dieron a conocerse a mediados de julio.
El primer golpe fue en la céntrica iglesia de San Felipe Neri durante la tarde del 20 de julio.
Allí el autor logró sacar desapercibido del templo una valiosa talla de madera policromada del siglo XIX que representa a un ángel.
Tras semanas de aparente calma, 'ladrón del patinete' se disparó en la segunda semana de septiembre.
El pasado 10, en plenas ferias, coincidiendo con el ajetreo habitual del centro de la ciudad, se denunció la desaparición de otra talla barroca de finales del siglo XVII.
En este caso un ángel con trompeta bañado en pan de oro del templo de la Cofradía de la Vera Cruz, en plena calle Platerías.
Esa misma tarde, a escasos metros de allí, en la iglesia de San Pablo, desaparecía un lienzo del Ecce Homo, una destacada copia de época atribuida al entorno del pintor Luis de Morales.
Apenas cuatro días después, el 14 de septiembre, los responsables del templo denunciaban un cuarto saqueo, la Séptima Estación del Vía Crucis ("Jesús cae por segunda vez").
El modus operandi repetido y la cercanía de las fechas llevaron al grupo de Delitos contra el Patrimonio de la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León a unificar las pesquisas.
Los testimonios recogidos en los distintos templos fueron clave, ya que varios testigos coincidían en describir a un hombre de aspecto similar que frecuentaba las iglesias antes de los hurtos.
Un registro en Arturo Eyries
Con la orden de entrada y registro otorgada por el juzgado de guardia, los agentes irrumpieron a primera mañana del jueves en el domicilio del investigado, en el barrio de Arturo Eyries.
Allí no hallaron, el valioso botín, pero sí los pertrechos con los que presuntamente perpetraba los hurtos a plena luz del día.
Es decir, las bolsas de gran volumen utilizadas para ocultar y transportar las piezas y el patinete eléctrico con el que se desplazaba con total agilidad por el entramado peatonal del casco histórico.
A pesar de la gravedad del daño patrimonial causado, cuya tasación económica definitiva dependerá del informe de la Unidad Central de Patrimonio histórico de la Policía, el detenido ha quedado libre con cargos tras declarar en los juzgados de la calle Angustias.
La investigación policial continúa totalmente abierta y las pesquisas se centran ahora en rastrear el mercado negro de antigüedades y plataformas de compraventa para intentar localizar y recuperar las cuatro joyas del patrimonio sacro vallisoletano.
