El Ayuntamiento de Valladolid ha informado de que se avanza en la actuación estratégica para la mejora de la movilidad y la transformación urbana del sur de la ciudad.
Todo con la próxima licitación de los trabajos de consultoría y redacción del proyecto ejecutivo para la adecuación del viaducto de Daniel del Olmo y sus aledaños.
El alcalde, Jesús Julio Carnero, ha mantenido hoy una reunión con representantes de la Asociación de Propietarios del Polígono de Argales a los que ha trasladado el contenido y el alcance de una actuación que va mucho más allá de la renovación de una infraestructura viaria.
El objetivo es aprovechar la intervención necesaria sobre el viaducto para impulsar una mejora integral de la movilidad, la accesibilidad, la conectividad y el espacio público del Polígono de Argales.
“Hoy damos un paso muy importante para hacer realidad un gran proyecto para el viaducto de Daniel del Olmo y para todo el Polígono de Argales. Vamos a licitar la redacción del proyecto, que permitirá sustituir el tablero del viaducto, recuperar su capacidad funcional y hacer posible de nuevo el tránsito de vehículos pesados”, ha afirmado Carnero.
También se busca “incorporar nuevos sistemas de movilidad y mejorar la conexión del polígono con el resto de la ciudad”, ha señalado el alcalde.
Un viaducto de los años 60
La documentación técnica establece que el viaducto, construido en la década de los 60, presenta “un deterioro estructural que ha obligado a restringir el paso de vehículos pesados”.
Aunque en 2023 se ejecutó una actuación de urgencia de refuerzo, apeo y recalce de apoyos, la situación actual hace necesaria la sustitución completa del tablero para recuperar la capacidad funcional de la infraestructura.
El Ayuntamiento de Valladolid quiere aprovechar la obligada sustitución del tablero del viaducto para rediseñar también su entorno y sentar las bases de una nueva movilidad en el Polígono de Argales, con más espacio para peatones y bicicletas, mejoras en el transporte público, nuevas zonas verdes y una revisión de la circulación.
Asimismo, contempla actuaciones sobre los tramos de la calle Daniel del Olmo situados a ambos lados del viaducto, incluyendo la conexión con las rampas del lado del Paseo de Zorrilla y del Polígono de Argales.
“Estamos hablando de una actuación que va a permitir mejorar los espacios peatonales, incorporar el carril bici y reforzar las conexiones del Polígono de Argales con la zona sur de Valladolid. Pero queremos ir más allá: vamos a estudiar la movilidad de todo el polígono para definir cómo debe evolucionar su estructura viaria y cómo podemos mejorar la movilidad ciclista, peatonal, el transporte público y la distribución del tráfico pesado”, ha explicado Carnero.
En este sentido, el contrato incorpora un Estudio de Tráfico, Movilidad e Integración Urbana que analizará todos los modos de desplazamiento, la jerarquía viaria, los flujos de tráfico, la accesibilidad a las parcelas y centros de actividad, la movilidad peatonal y ciclista y las necesidades vinculadas al transporte de mercancías y la logística.
El estudio tendrá además como ámbito de análisis todo el Polígono de Argales, con el objetivo de establecer una planificación de futuras actuaciones de movilidad y urbanización.
Entre otros aspectos, se estudiarán los itinerarios peatonales, la movilidad en transporte público, bicicleta y VMP, el estacionamiento, la distribución urbana de mercancías, la seguridad vial y posibles nuevos modos de movilidad sostenible.
“Queremos aprovechar la necesidad de actuar sobre el viaducto para impulsar una transformación más amplia del Polígono de Argales, adaptada a su realidad actual como espacio productivo cada vez más integrado en la ciudad y con una presencia creciente de actividades de servicios”, ha señalado Carnero.
Ha especificado que “es una oportunidad para mejorar la movilidad, el espacio público y la calidad urbana de todo el ámbito”.
Una licitación de 190.575 euros y 12 meses de plazo
La contratación de los trabajos de elaboración del proyecto se iniciará en los primeros días de septiembre.
El presupuesto base de licitación asciende a 190.575 euros, IVA incluido, con un valor estimado de 157.500 euros más 33.075 euros correspondientes al IVA. El plazo de ejecución será de 12 meses desde la formalización del contrato.
La actuación prevista tiene un presupuesto estimativo de ejecución material de 4,7 millones de euros, de los que 2,3 millones corresponden a la demolición del tablero existente y ejecución del nuevo tablero del viaducto y 2,4 millones a la intervención en los ámbitos aledaños de Daniel del Olmo.
Se trata, en todo caso, de una estimación económica de referencia para la redacción del proyecto y no del presupuesto de licitación de las futuras obras.
“Un gran proyecto que hoy comienza su tramitación y que queremos desarrollar de la mano de los propietarios y de todos los agentes implicados. El objetivo es que la renovación del viaducto sea también el punto de partida para una nueva etapa en el Polígono de Argales, con una movilidad más eficiente, segura y sostenible y con mejores conexiones con el conjunto de Valladolid”, ha concluido el alcalde.
Mucho más que una renovación
El Ayuntamiento no quiere limitar la operación a sustituir la estructura deteriorada.
El pliego plantea aprovechar las obras para impulsar una transformación urbana más amplia de Argales y mejorar su conexión con el resto de Valladolid. Para decidir cómo hacerlo se analizará primero cómo se mueve el polígono.
La futura adjudicataria deberá realizar, como mínimo, ocho aforos automáticos de vehículos durante 24 horas y otros ocho manuales de ocho horas.
También se estudiarán velocidades, intensidad y tipos de vehículos, y podrán incorporarse conteos de bicicletas, transporte público o encuestas de origen y destino.
Con esos datos se creará un modelo informático para probar distintos escenarios antes de elegir la solución definitiva.
Peatones, bicicletas y transporte público
El estudio abarcará todo el Polígono de Argales. Se revisarán el aparcamiento, los itinerarios peatonales, las conexiones ciclistas, las estaciones de BIKI, el transporte público y taxi, así como los puntos más complicados para las maniobras de camiones y autobuses.
También se analizarán la seguridad vial, las zonas de carga y descarga y posibles fórmulas de movilidad sostenible, como aparcamientos disuasorios, vehículos compartidos o transporte coordinado entre empresas.
El objetivo es redistribuir el espacio público y ganar zonas verdes sin perjudicar las necesidades de circulación y logística propias del polígono.
Un nuevo símbolo para Argales
El futuro puente deberá tener además una imagen propia. El pliego pide que el diseño convierta el viaducto en un elemento “referencial” para Valladolid y contribuya a integrar mejor Argales en la ciudad.
Se realizará un estudio específico de iluminación y otro acústico para medir el impacto del tráfico y plantear, si fueran necesarias, medidas correctoras.
El proyecto incorporará incluso un vídeo e infografías en tres dimensiones para mostrar cómo quedarán el puente y su entorno.
Será el paso previo a la redacción definitiva del proyecto y a la futura licitación de unas obras llamadas a cerrar los problemas estructurales del viejo viaducto y, al mismo tiempo, cambiar la forma de moverse por una de las principales áreas empresariales de Valladolid.
