Un hombre fue detenido por la Policía Nacional en Valladolid durante la madrugada del pasado domingo, 26 de julio.
Lo hizo después de tumbarse de forma reiterada en la calzada de la calle Santa Clara, obstaculizar el tráfico e intentar agredir a los agentes que acudieron a auxiliarle.
La intervención se inició tras varias llamadas recibidas en la Sala CIMACC 091 que alertaban de la presencia de un varón tendido en la vía, lo que suponía un grave riesgo tanto para su integridad como para la circulación.
A su llegada, los agentes encontraron un taxi cruzado de forma transversal ocupando ambos carriles.
Su conductor explicó que había visto cómo el hombre se tumbaba en la calzada y, al no conseguir que se levantara, decidió colocar su vehículo a modo de protección para evitar que fuera atropellado mientras avisaba a la Policía.
Los policías comprobaron que el individuo presentaba un evidente estado de embriaguez y mantenía una actitud agresiva, lo que impedía mantener una conversación con él.
Con el objetivo de evitar que sufriera algún daño, los agentes lo levantaron y lo trasladaron hasta la acera, aunque el hombre volvió a zafarse de ellos para regresar a la calzada.
Esta situación se repitió hasta en tres ocasiones, mientras el individuo mostraba una conducta cada vez más hostil y violenta hacia los agentes.
Después de advertirle reiteradamente para que depusiera su actitud, los policías lograron dejarlo sentado en la acera. Sin embargo, cuando regresaban al vehículo policial, el hombre se levantó de nuevo y se abalanzó de forma rápida y agresiva sobre ellos con la intención de agredirles.
Además, durante esa misma noche se habían recibido varias llamadas al 112 por las molestias que estaba causando el mismo individuo.
En una de esas intervenciones había actuado previamente la Policía Local, que también tuvo que hacer frente a una actitud agresiva y violenta por parte del hombre.
Ante estos hechos, la Policía Nacional procedió a su detención como presunto autor de un delito de resistencia y desobediencia. El arrestado fue trasladado a dependencias policiales, donde continuó mostrando un comportamiento agresivo que dificultó la tramitación de las diligencias.
Una vez finalizado el atestado policial, el detenido fue puesto a disposición judicial. La autoridad judicial decretó posteriormente su puesta en libertad.
