Arturo Coello y Agustín Tapia volvieron a coronarse en Valladolid. El jugador de Mojados se convirtió de nuevo en profeta en su tierra después de alzarse con el Oysho Valladolid Premier Padel P2 tras superar a Ale Galán y Fede Chingotto en la icónica pista de la Plaza Mayor.
Junto al argentino Tapia, Coello revalidó su título gracias a un contundente 6-4 y 6-3 en una Plaza Mayor abarrotada que se volcó con el vallisoletano.
A pesar de que Chingotto arrastraba malestar físico, la victoria de Coello y Tapia fue la de una pareja que sigue asombrando al mundo del pádel por su alto poderío y calidad sobre la pista.
Vista aérea de la pista de la Plaza Mayor de Valladolid abarrotada para las finales del Oshyo Premier Padel P2.
El gran clásico del pádel actual no decepcionó a nadie, en una final que, aunque se resolvió en dos sets, dejó un partido más que disputado en el que ambas parejas trataron de proteger al máximo su saque y en busca de dominar la red.
Los números uno lograron romper el saque de Galán y Chingotto en el décimo juego, consiguiendo así a la postre alzarse con su primer set.
Durante la segunda manga, el vallisoletano y el argentino consiguieron resistir a las embestidas sobre la red de Galán y Chingotto. Cabe resaltar que Fede, durante este set, tuvo que ser atendido por los servicios médicos, pero los problemas físicos no le impidieron resistir hasta el final.
El último break llegó en el octavo juego y Coello y Tapia aprovecharon la oportunidad para cerrar el partido y sumar el tercer título consecutivo en Valladolid.
En el cuadro femenino las grandes triunfadoras fueron Bea González y Paula Josemaría, que se impusieron a Ari Sánchez y Andrea Ustero por 6-4 y 6-2.
Las campeonas fueron quienes marcaron el ritmo en los momentos decisivos de la primera final que se disputó sobre la pista de la Plaza Mayor de Valladolid.
Las números dos del circuito rompieron en el quinto juego y lograron conservar la ventaja hasta el final del set para poner el primer punto sobre el marcador.
Ya en la segunda manga elevaron su presión, rompieron dos veces y dejaron sin respuesta a Sánchez y Ustero, que vuelven a firmar un digno torneo tras alcanzar su tercera final consecutiva.
