La primer teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Valladolid, Irene Carvajal, ha confirmado que el Partido Popular no tiene intención de suspender las sanciones de la Zona de Bajas Emisiones, algo que ha sentado muy mal en las filas de su formación.
Hace menos de un mes, ambos partidos votaron juntos en el pleno una moción para dejar en pausa estos castigos económicos a los conductores.
Sin embargo, Carvajal ha admitido ante los periodistas que sus socios del PP "no están en la línea" de seguir ese camino, lo que ha calificado directamente como una quiebra de confianza entre los dos grupos que gestionan la ciudad.
Esta diferencia de criterios deja en una posición delicada la relación entre las dos formaciones.
Mientras Vox siente que se ha roto un compromiso importante adquirido ante los ciudadanos, el Partido Popular ha decidido seguir adelante con el régimen sancionador, evidenciando que, en cuestiones de movilidad y multas, los socios de gobierno ya no caminan por la misma senda.
