Era el pasado viernes, 13 de febrero, cuando en el marco del Carnaval de La Seca se celebraba el V Concurso de Tortillas ‘Villa de la Seca’ con un total de nueve tortillas participantes que tenían la premisa de incluir los ingredientes básicos de este manjar de la gastronomía española.
Huevos, patata, sal, aceite y cebolla, aunque la última era opcional. Esa era la combinación de ingredientes que, sí o sí, debía llevar las tortillas que, en un ambiente festivo, acabaron saboreando los asistentes que se pusieron las botas.
En esta ocasión, y como informaba el Ayuntamiento de La Seca, la tortilla ganadora fue la que realizó Milagros Leonardo Puras que se llevó un premio que consistía en una cesta con los ingredientes de la tortilla de patatas.
EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con la gran triunfadora que nos da a conocer todos los detalles y secretos de su éxito.
Su vida
“Me defino como una persona normal. Trabajadora y a la que le gusta hacer cosas normales como estar con su familia y pasar un rato con sus amigos. Me gusta ayudar. Disfruto haciéndolo”, asegura Milagros a este periódico.
Nuestra protagonista, de 55 años, nació en Valdestillas. Llegó a La Seca cuando se casó hace 30 años en marzo. Quería ser secretaria cuando era pequeña, pero “no pudo ser” porque su madre le mandó “a cuidar niños” en cuanto acabó la EGB.
“Fue una infancia muy buena, jugando en la calle, con los vecinos y mi familia elegante”, asegura nuestra protagonista.
Una amiga le animó a apuntarse al Concurso de Tortillas de La Seca y se ha llevado el gato al agua. “No se me da mal, por lo que me apunté”, añade Milagros.
El concurso
“Creo que fui la primera en apuntarme. Todo muy bien. Participaron nueve personas. Hice una tortilla normal, sin cebolla, con huevo, patata y aceite y sal. No sé por qué gané. Supongo que fue la tortilla más rica”, añade la de Valdestillas.
Tenían que presentar la tortilla a las 20:15 horas de la tarde de ese viernes, 13 de febrero, y ella a las 20:00 la sacó de la sartén. Iba bien calentita y logró triunfar entre los paladares que había en el lugar.
“Paso muy bien la patata. La tengo un rato en huevo. Son ocho huevos y me queda jugosita, con buena altura. Tiene que ser en la sartén de siempre y lo tengo todo calculado. No es una tortilla gigante, pero es la que mejor me queda”, nos explica.
En una sartén de 22 centímetros. Y con todo medido al milímetro.
Una gran ilusión para Milagros
“No me esperaba ganar. Sentí mucha emoción y me puse muy nerviosa. No escatimo en huevos, en casa se come casi a diario. Están caros, pero te salvan muchas comidas”, apunta Milagros.
Ella ya piensa en el siguiente concurso, aunque es muy modesta y apunta que “tiene que ganar otra gente” en un concurso peculiar que llama la atención de La Seca y de los pueblos de alrededor.
“Tras ganar, me han encargado muchas. Se han enterado de que he ganado y me han dicho que les hiciera una para probarla. Estoy muy contenta”, finaliza nuestra protagonista que presume de regalos.
La tortilla de Milagros tiene también los ingredientes del mimo y del cariño.
