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Carla Delgado tiene 35 años y nació en Valladolid. Es una mujer fuerte. Eso se palpa desde el primer minuto de esta conversación. Una hermana herida que promete lucha en busca de justicia para su hermano.

Sergio Delgado moría el pasado 24 de febrero de 2024 tras recibir un puñetazo en Burgos. El jurado popular consideraba, el pasado martes 10 de febrero, tras un juicio tenso, que no hubo intencionalidad de matar.

Se calificaban así los hechos como homicidio imprudente. El acusado quedaba en libertad pocas horas después del veredicto y la sentencia se conocía este martes, 17 de febrero. A ella tenía acceso EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La Audiencia Provincial de Burgos condenaba al autor del puñetazo que acabó con la vida de Sergio a una condena de cuatro años de prisión. La sentencia no es firme y contra ella cabe interponer un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

"Vamos a ir a por todas", asegura Carla, que promete batalla en busca de justicia.

P.- ¿Cómo sigue Carla tras el veredicto del jurado popular del pasado martes?

R.- Todavía no hemos asimilado el veredicto. La puesta en libertad de esta persona dificulta un poco más todo el proceso.

P.- ¿Qué es lo que más le dolió de dicho veredicto?

R.- Mis padres estaban en shock tras escucharlo. Lo que más me ha dolido es que no se considerara probado que la motivación de la agresión fuera el hecho de que Sergio era de Valladolid. El fútbol y esa rivalidad estúpida entre la ciudad del Pisuerga y Burgos por parte del acusado.

P.- Se queda con ganas de decirme algo más…

R.- También que, después de que los forenses dijeran que la causa de la muerte era, tanto el puñetazo como el golpe en el suelo, que se siguiera apuntando al alcohol o la cardiopatía que sufría mi hermano, que ya se descartó como causa del fallecimiento.

P.- Se hace hincapié a esa ingesta de alcohol.

R.- Se hace por parte del juez, que es el que pone esa pregunta en el objeto del veredicto. Se podría haber redactado de otra manera para que el jurado pudiera haber deliberado si el alcohol tuvo algo que ver o no. Resulta curioso que se acepte que el acusado hubiera tomado alcohol, sin pruebas, por el testimonio tanto del acusado como de sus amigos, y que se entienda que está probado y no que el motivo de la agresión a Sergio fuera por ser de Valladolid.

P.- Se niega la intencionalidad de matar por parte del autor confeso de la muerte de su hermano. ¿Cómo lo ve?

R.- Es ridículo. Sé que muchas veces, en otras entrevistas, he usado la misma palabra, pero no me sale otra. Un puñetazo de ese calibre no es algo que se da sin querer hacer el mayor daño posible.

P.- ¿El jurado popular no ha sido justo?

R.- Para nada. Entiendo que el jurado popular no tiene toda la culpa. Son gente de a pie que se deja guiar en un proceso judicial y, quizás, nunca han vivido como yo el dolor. De la decisión final también responsabilizo, en parte, al juez. Según ha ido guiando el juicio parecía que lo ridículo era hablar de homicidio doloso o asesinato. Es muy difícil, por parte del jurado, salir de esa percepción tras cinco días en el juzgado.

La familia del vallisoletano Sergio Delgado. Leticia Pérez / ICAL

P.- Como hermana, ¿Qué es lo que más daño le ha hecho estos días?

R.- Del proceso judicial, lo que más daño me ha hecho ha sido el juez. No contaba con ello. Lo hacía con hacer de tripas corazón con el abogado defensor, pero mi cerebro no había procesado la posibilidad de vivir esta falta de empatía y respeto por parte del juez. Me dejó fuera de lugar.

P.- ¿Qué es lo que más le afectó del juez?

R.- La forma de hablar de Sergio. Lo hacía de mi hermano con términos que no tenían cabida en el juicio. Eso fue sumamente doloroso.

P.- Definió la decisión del jurado popular como una “puta vergüenza”, ¿lo mantiene?

R.- Por supuesto. Fue en caliente, pero es lo mínimo que podía decir gracias a la educación y valores que sí que he recibido yo por parte de mis padres, no el acusado. Me han enseñado a mantener las formas, pero a defenderme.

P.- Dijo que habían vivido durante el juicio un “infierno”. ¿Por qué?

R.- Nadie se merece algo así tras perder a un familiar. Ha sido un infierno. Sentir que ni en el juicio podemos tener la defensa que merecemos es muy triste. Es grave que nosotros, como acusación, nos hayamos sentido indefensos en el juicio.

P.- ¿Cómo calificaría la actitud del juez?

R.- Recuerdo que me echó de la sala y costó que me dejara volver. Eso no se lo voy a poder perdonar nunca. Exploté. Veía a mi madre con un ataque de ansiedad y se estaba intentando controlar. Que el juez le invitara a abandonar la sala diciendo que lloriqueaba cuando con el acusado fue compasivo lo tengo clavado en el corazón.

P.- ¿Cree que estos casos no se deberían juzgar con Jurado Popular?

R.- No sé cuándo se juzga con jurado popular y cuándo no. Pensaba que eran personas de Burgos que tenían a su primo, hermano o cualquier familiar y podían empatizar. También creo que con un juez neutral podría haber sido distinto.

P.- ¿Le inquietaba que el juicio se celebrara en Burgos?

R.- Antes de la celebración no. Creo que las personas tienen empatía e inteligencia emocional. Después, me llegaron varios mensajes de familias de Burgos advirtiéndome de las acciones del acusado y su grupo. Pienso que, al ser una ciudad pequeña, los miembros del jurado podrían tener la presión de que les pasara algo y de ahí el veredicto final.

P.- ¿Cree que se debería de dar a los jueces estos casos?

R.- Si en este caso hubiera sido el juez el que tomara la decisión, probablemente, habría apostado por el indulto del acusado. No sé qué es peor.

P.- ¿Se ha descartado el asesinato y el homicidio doloso? ¿Cómo lo ve?

R.- En este juicio. Espero que al final no sea así. Lo veo como algo ridículo. Mi abogado Carlos, y la fiscal, hicieron un trabajo excepcional. Mi letrado dijo que no era lo mismo saltarse un Stop por mirar al móvil que pegar un puñetazo con esa agresividad a alguien. Me parece una comparación muy ilustrativa.

Imagen de la familia de Sergio Delgado. L. Pérez ICAL

P.- Hemos conocido la sentencia y, finalmente, se ha condenado al autor del puñetazo a una pena de prisión de cuatro años. ¿Cómo lo valora?

R.- Sigue siendo una vergüenza. Es lo máximo por homicidio imprudente pero no hace justicia. No se reconoce como homicidio doloso que es lo que debería ser para nosotros, como mínimo para hacer justicia por Sergio con lo que ocurrió esa noche. Se debería reconocer que el asesino debía ser consciente de lo que hacía tras el puñetazo violento que dio a mi hermano. El juez no reconoce como agravante que practicara Muay Thai.

P.- Cuatro años de prisión para él, pero su hermano ya no estará nunca más con nosotros.

R.- Eso es. Para la familia es una condena de por vida. No me parece justo que, en el segundo aniversario de la muerte de mi hermano, nosotros tengamos que estar sufriendo y el asesino ya esté en casa. Es muy injusto, ridículo e inverosímil. Para mí no tiene sentido alguno ni de moralidad, justicia, empatía ni respeto. De nada.

P.- Una vez que conocen la sentencia, ¿Qué acciones van a llevar a cabo?

R.- Todas las posibles en el ámbito legal. El abogado tiene que estudiar bien la sentencia y vamos a ir a por todas.

P.- El mismo día que conocimos el veredicto ya apuntaba que acudirían al Tribunal Superior de Justicia.

R.- Iremos al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y adonde haga falta. Espero que el TSJCyL marque un precedente. El que hay ahora es que matar sale gratis. Espero que quede claro que la violencia no está permitida y que si acabas con la vida de una persona debes pagar por ello. Espero que la Justicia rectifique. Es un caso demasiado mediático para que se sepa que la sociedad es algo mejor que esto, y la Justicia también.

P.- ¿La familia no se va a rendir?

R.- No. No sé las secuelas que me quedarán de esta lucha, pero me da igual.

P.- ¿Qué objetivo se marca la hermana de Sergio Delgado?

R.- Que se responsabilice al agresor y no a la víctima de esta muerte. Además, quiero que quede claro que Sergio no pertenecía a ningún grupo político. No quiero que se politice el asesinato de Sergio. Somos una familia que busca la unión y no lo contrario. Lo que ocurrió fue que una persona, sin moralidad y empatía agredió a otro por proceder de otro lugar. Ahí no hay política por ningún lado.