“Intento ser un tipo honesto con quienes me rodean y trabajo. Estoy siempre dispuesto y abierto al cambio que puede llegar en alguien que se cuestiona y se interroga cada día y que no da nada por sentado”, asegura Miguel Garcés.
El actor vallisoletano, de 52 años y que en la actualidad vive en Vitoria-Gasteiz, está nominado al Premio Goya 2026 al Mejor Actor Protagonista por su papel en la película ‘Los Domingos’. El sábado, 28 de febrero sabrá si consigue su primera estatuilla.
El pucelano que lleva desde el año 2018 en el mundo del cine de manera “más activa y continuada” compite en esta categoría en la 40ª edición de los premios y destaca su interpretación protagonista en el ámbito del séptimo arte, habiendo logrado también reconocimiento por su trayectoria teatral.
Comparte nominación con actores como Alberto San Juan, Mario Casas y Manolo Solo y ya fue nominado a Mejor Actor en las Medallas CEC 2026 y reconocido con el premio ‘Uno de los nuestros’ en Zinemastea 2026.
Amante de la lectura, permanece en Valladolid hasta los 21 años. De hecho, toda su familia vive en la ciudad del Pisuerga a día de hoy. EL ESPAÑOL de Castilla y León conoce el lado más personal de Garcés y también su sensación con respecto a esa nominación en esta entrevista.
P.- Cuando era pequeño, ¿qué quería ser de mayor?
R.- Era un niño introvertido, no demasiado expansivo, que no necesitaba demasiado del mundo exterior para divertirse. Pero sí tenía tendencia a montarme mis propias películas y personajes que siempre empezaban con: “Mira, ahora voy a hacer de uno que…”. Mis primeros planteamientos de lo que quería ser aparecieron con 14-15 años, pero iban encaminados al mundo de la música, el heavy metal en concreto. Inmediatamente después, con apenas 17 años, apareció el teatro como medio cercano de acceder a la interpretación actoral, motivada por el cine que yo consumía mucho, desde siempre, y que sentí inmediatamente como mi vocación.
P.- El cine es una parte clave de su vida.
R.- Veía películas desde siempre, de todo tipo. Recuerdo que la ficción se desdobló como un oficio posible para mí al ver la portada de una revista cinematográfica en la que aparecía el reparto de la película “Rebeldes”, de Francis Ford Coppola. En el interior, sus actores hablaban de su vocación y profesión y entonces surgió el pensamiento: “Hay gente que se dedica a esto, tal vez…”.
P.- ¿Qué estudia?
R.- Estudié Arte Dramático en Valladolid, en la antigua Escuela Provincial de Teatro. Una muy anterior a la que ahora existe y que ni siquiera estaba reglada por aquel entonces, pero con una formación excelente impartida por profesionales con oficio y tablas. Después interpretación cinematográfica en Madrid con Paco Pino.
P.- ¿Cuál es la primera película en la que ha participado?
R.- La primera fue en 1999, en una película de Imanol Uribe titulada “Extraños”, en la que apenas tenía cuatro o cinco frases. Después retomé, ya en 2018, con “Vitoria, 3 de marzo”, de Víctor Cabaco.
P.- ¿Cuántos años lleva de trayectoria?
R.- Llevo trabajando profesionalmente en el mundo de la interpretación 30 años.
Miguel Garcés, vallisoletano nominado a los Goya
P.- El teatro, también muy importante en su vida.
R.- Mucho. Desde mi llegada a Madrid, recién acabada la escuela, trabajé en compañías míticas del teatro independiente madrileño como Zascandil y, desde 2008 hasta 2021, ya en el País Vasco, en Zanguango Teatro, estando en todos sus espectáculos estrenados durante ese periodo.
P.- Ha participado en películas como Maixabel, 20.000 especies de abejas o Nina. ¿Cuál es la película de la que guarda mejor recuerdo?
R.- He tenido la suerte, y no lo digo por cumplir, de participar en películas maravillosas, y todas tenían algo especial y distinto. Imagínate: Icíar Bollaín, Estibaliz Urresola, Andrea Jaurrieta, Silvia Munt, Rodrigo Sorogoyen, Maryam Touzani, Alauda Ruiz de Azúa… es algo que se explica solo con oír estos nombres. Creo que si buscas suerte en el diccionario aparece mi cara. ‘Los Domingos’ ha sido un antes y un después, en cuanto a repercusión e implicación emocional en un trabajo actoral de gran dimensión, así que a ella le doy un valor especial.
P.- Le han nominado, por primera vez, al Goya como Mejor Actor Protagonista en ‘Los Domingos’. ¿Cómo se lo tomó cuando se lo dijeron?
R.- Recibí la noticia en el directo de la lectura de las nominaciones, viéndolo por televisión, como todo el mundo. Como puedes imaginar, con una inmensa alegría, porque realmente no lo esperaba. Me sentí halagado al recibir la nominación por un personaje que se cuenta mucho en sus silencios y en sus miradas; me gustó ver que se valoraba el trabajo de fondo.
P.- ¿Merecido, aunque tardío?
R.- No soy yo quien tiene que decir si es o no merecido y, en cuanto a si es tardío… pues mejor tarde que nunca. Los que entendemos la interpretación, no como una manera de brillar nosotros como intérpretes, sino como la artesanía de dar luz a los personajes para que el espectador pueda verlos y se identifique o no con ellos, sabemos que esto conlleva tiempo, pero no siempre reconocimiento temprano.
P.- ¿Qué tiene la película para acumular 13 nominaciones?
R.- Creo que lo mismo que ha visto el público y la crítica en su inmensa mayoría: una historia disruptiva, un guion impecable y un equipo artístico y técnico capitaneado por Alauda que ha conseguido poner en pie una película que ha sido comprendida y ha tocado el corazón de la gente.
P.- ¿Cree que tiene posibilidades de ganar?
R.- Creo que lo tengo complicado. Todos son primeros espadas de la interpretación y algunos vienen fuertes en un año que se les ha puesto, merecidamente, de cara.
P.- ¿Qué haría si gana el Goya?
R.- Seguir trabajando, como hasta ahora. No cambiaría sustancialmente nada. Como he dicho, soy artesano de una industria en la que me apasiona estar; permanecer ya es suficiente para mí.
P.- ¿Cómo está la profesión?
R.- Creo que estamos en un buen momento. Hay muchas más oportunidades, ya que se cuenta con muchas más producciones que hace algunos años. Pero es como todo y como siempre, depende del lugar en el que estés en esta fiesta. Algunos tenemos trabajo, otros no encuentran la puerta de entrada y se hace duro.
P.- ¿Se puede vivir de ello?
R.- Se puede vivir de ello, sí. Si además del trabajo y la constancia, la suerte te acompaña. Pero el ahorro y la prudencia han de ser tus mejores compañeras, porque los tiempos en el audiovisual no suelen colaborar para generar la estabilidad y la seguridad necesarias.
P.- ¿Cuánto se puede cobrar en un mes?
R.- Si estoy rodando, puedo cobrar en un mes para vivir varios, si no estoy rodando, y sucede a menudo, no cobro nada.
P.- ¿Cree que la cultura es clave y que se debería dar más visibilidad y ayudas?
R.- La cultura es clave y la ficción, que a veces pienso que es el único sitio por donde aún circula la verdad, nos ayuda a comprender el mundo y a nosotros mismos. Debería estar más presente en nuestras vidas, eso es evidente. En cuanto a las ayudas, todos los sectores e industrias las reciben y la cultura no debería ser una excepción.
P.- ¿Ha pensado en abandonar la profesión alguna vez?
R.- Claro. De hecho, la abandoné durante cuatro años hace ya algún tiempo. Luego volví. La vocación me arremetió otra vez. Queda camino. Nunca se sabe.
P.- ¿Cómo ve el futuro?
R.- El futuro no existe para un actor, o al menos no se puede proyectar. Se va construyendo con expectativas a muy corto plazo.
P.- Objetivo y deseo mirando al futuro.
Mi objetivo es seguir trabajando, seguir teniendo la oportunidad, que espero vaya creciendo y ampliándose, de estar en proyectos interesantes que toquen al espectador y que me otorguen la ocasión de crear personajes potentes que lleguen al interior del ser humano.
