“Sobre las 19:00 de la tarde me tocó cerrar porque llegaba el agua del río Duratón a la puerta de mi establecimiento hostelero. Ha llovido mucho, pero es más del desbordamiento”, ha asegurado, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Fernando, al mando del Chiringuito de Rábano (Valladolid).
El pueblo vallisoletano vio cómo, este miércoles, el río Duratón se desbordaba para alcanzar, primero, al chiringuito y llegar después hasta las calles de la localidad vallisoletana.
Un chiringuito que se inauguró el pasado sábado, 31 de mayo de 2025 con Fernando al mando cerca del elemento fluvial que ayer provocaba un gran quebradero de cabeza al hostelero y a su establecimiento.
“Vamos a ver los destrozos que hemos tenido en nuestro chiringuito. Da miedo por las máquinas del bar y el efecto del agua en el lugar”, asegura nuestro entrevistado, en declaraciones a este medio.
Ha querido tener una mención especial para un vecino del pueblo que se llama Blas que ha ayudado a “poner silicona” en las puertas para que no entrara el agua.
“Hicimos eso para minimizar las pérdidas. El alcalde me dijo que iba a ser muy gordo y una concejala me dijo que, si quería que me echara tierra en la puerta de entrada”, ha finalizado Fernando.
Un susto mayúsculo para Fernando que, ahora, valora los destrozos del desbordamiento del Duratón.
