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Hay quienes aprovechan las vacaciones para tumbarse al sol y quienes, como Daniel García (27 años), prefieren que el corazón le suba a la boca a 250 kilómetros por hora. Este vallisoletano “de pura cepa”, apasionado de las ferias desde que era un niño en el Real de Valladolid, acaba de regresar de Arabia Saudí con un hito bajo el brazo.

Ha sido el primer habitante de Castilla y León en sobrevivir (y disfrutar) al Falcon’s Flight, la montaña rusa más alta, rápida y larga del planeta. Ahí queda eso.

Para Daniel, esto no es un simple capricho de un día. "Desde crío me ha encantado este mundo. Iba a las ferias de aquí, a las de otros sitios... conozco casi todos los parques de España", explica a EL ESPAÑOL Noticias de Castilla y León.

Sin embargo, su afición le ha llevado mucho más lejos: desde el Prater de Viena hasta Estocolmo o el Winter Wonderland de Londres.

Daniel García es el primer castellano y leonés en conquistar el ‘Falcon’s Flight’ en Arabia Saudí, la atracción ferial más extrema del planeta. A 250 km/h, cayendo por un acantilado de 90 grados y con la camiseta del Real Valladolid.

Pero el objetivo final estaba en el desierto. El proyecto de Six Flags Qiddiya (cerca de Riad) llevaba dos años en su radar. "Seguía las noticias por Twitter cada día. Inauguraron el 31 de diciembre y, aunque quise ir en Nochevieja, los compromisos familiares mandan. Pero el 26 de enero ya estaba allí".

El Falcon’s Flight no es una atracción cualquiera. Es un monstruo de la ingeniería que utiliza lanzamientos magnéticos (LSM) para catapultar los trenes. García describe la experiencia con una mezcla de vértigo y euforia:

"No es la típica subida lenta de cadena. Empiezas rápido, subes a un acantilado y, de repente, una caída de 90 grados. Entras en un túnel a 250 km/h y luego subes un arco gigante, el más alto del mundo. La velocidad es tanta que te lloran los ojos; de hecho, los trenes tienen parabrisas para protegerte de la arena del desierto".

A pesar de la intensidad, Daniel lo tiene claro: "Es la mejor sensación que mi corazón ha sentido".

Y no solo por la velocidad, sino por el "airtime", esa sensación de ingravidez donde el cuerpo flota sobre el asiento mientras el tren devora metros de vía.

Pucela presente en el desierto

Eso sí, aunque a muchos miles de kilómetros, Daniel no olvidó sus raíces. En la entrada de la atracción, se fotografió orgulloso con la camiseta del Real Valladolid, dejando claro que un "pucelano" había sido de los primeros del mundo en domar al halcón saudí.

"Me dijeron que habían ido influencers de Madrid y el País Vasco, pero yo era el primer castellano y leonés", afirma con orgullo.

Además, gracias a las amistades que hizo con trabajadores del parque, consiguió lo que para muchos es imposible, grabar su viaje on-ride con una GoPro. Un documento gráfico espectacular que ya circula por sus redes sociales y que muestra la magnitud de un parque que es, literalmente, de récord, y que ha cedido gentilmente a este medio.

Dani García posa junto a las instalaciones en Arabia Saudí

Además del Falcon’s Flight, Daniel probó la Sirocco Tower (la caída libre más alta del mundo) y el Iron Racer. Tras gastarse unos 170 euros en un pase VIP para exprimir la experiencia, asegura que cada céntimo valió la pena. También está la entrada más simple por poco más de 70 euros.

Como era de esperar, su círculo cercano no tardó en reaccionar ante semejante aventura. "Mis amigos me dicen que estoy loco", confiesa Daniel entre risas.

Sin embargo, para él, el miedo es solo una parte del disfrute. A pesar de las bromas de quienes prefieren quedarse en tierra firme, Daniel no duda en animar a los indecisos: "Se lo recomiendo al 100% a todo el mundo, especialmente a los amantes de las emociones fuertes".

¿Qué le queda por hacer a alguien que ya ha probado lo máximo? "Ahora me gustaría conocer más a fondo los parques de Estados Unidos, los de todos los estados", confiesa.