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La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a un hombre a 11 años de prisión por un delito de agresión sexual continuada con penetración a una menor, de 14 años en el momento de los hechos, a la que conoció por Instagram. El condenado deberá indemnizar a la víctima en la persona de su representante legal con 15.000 euros y tiene prohibido aproximarse a menos de 200 metros de su domicilio y lugar de estudios y comunicarse con la agredida por cualquier medio durante 12 años.

La sentencia también recoge la inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidos, que conlleven contacto regular y directo con personas menores de edad, por un periodo de dieciséis años y ocho años de libertad vigilada tras salir de la cárcel. Asimismo, se le condena al pago de la mitad de las costas procesales. Queda absuelto de un delito leve de coacciones, declarando de oficio la otra mitad de las costas.

El condenado conoció a la menor en 2021 a través de Instagram, aunque no fue hasta septiembre de 2023 cuando se conocieron en persona. En esa cita, la acompañó a la puerta de su colegio, y supo que tenía menos de 16 años, y le dio un beso cuando se despidieron.

En noviembre de 2023, consciente de la edad de la menor y con su consentimiento, comenzó a besarla y acariciarla sus glúteos y el pecho por debajo de la ropa, proponiéndola mantener relaciones sexuales, a lo que ella se negó por darle vergüenza hacerlo en público. Ambos siguieron manteniendo el contacto por WhatsApp e Instagram.

En marzo de 2024, con 14 años, a petición del procesado, se citaron en el domicilio de éste, en Valladolid, donde el procesado, con el consentimiento de la menor, la penetró vaginalmente, sin preservativo. Con esta relación la menor perdió su virginidad.

En fecha no concretada, unas semanas más tarde, estando de nuevo en el salón del domicilio del procesado, volvieron a tener relaciones sexuales, igualmente consentidas por ambos, en esta ocasión el procesado penetró a la menor no sólo vaginal sino también oral y analmente, sin preservativo.

El 27 de abril de 2024, a una hora indeterminada, quedaron nuevamente, esta vez, en el domicilio de la menor, y en su dormitorio, mantuvieron nuevamente relaciones sexuales con penetración por vía bucal, anal y vaginal. La sentencia indica que la menor "no encontraba placenteras las relaciones sexuales, pero las aceptó para no perder la amistad del procesado".

La menor fue examinada el 4 de mayo de 2024 en el Hospital Clínico universitario y se activó el protocolo por agresiones sexuales.

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