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Mojados es un municipio de la provincia de Valladolid que, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con una población que llega a los 3.415 habitantes.

Un lugar que se sitúa entre la capital y la villa de Olmedo, a orillas del río Cega. Decorado con un paisaje de bosques pinariegos que rompen con la estética de la propia provincia.

Allí nació, hace 32 años, Laura Cubero Martín. Una mujer que es maestra de Educación Infantil. También, amante de los viajes, de salir con sus amigos, y de las películas y series. Decidió marcharse a Alemania para ejercer su actividad profesional.

Charlamos con ella para saber como le va por Bonn, ciudad en la vive y en la que, actualmente, es feliz haciendo lo que le gusta.

Pasión por los más pequeños

“Me defino como una mujer a la que, desde muy pequeña, le han gustado muchos los niños. Una persona activa, extrovertida, y a la que le encanta viajar”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Laura Cubero Martín.

Ella es maestra en Educación Infantil. Cuenta con el graduado obtenido en la Universidad de Valladolid, al que hay que sumarle el título como técnico de Educación Infantil por la Escuela Río Duero.

Nací en Mojados y allí he vivido durante muchos años. Recuerdo mi infancia como muy familiar, con mis padres. Fui muy feliz. Cuando era pequeña quería ser médico cardiólogo, pero, finalmente, la vida me llevó por otros caminos”, añade la de Mojados.

Mientras estudiaba Magisterio en la ciudad del Pisuerga, durante cuatro años, también completaba un curso de pequeños con altas capacidades y, además, trabajaba en un comedor escolar. Casi nada.

Una mujer luchadora y trabajadora que comenzó su carrera profesional en la provincia vallisoletana pero que decidió marcharse a Alemania.

Imagen de Laura entre la naturaleza. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

De Valladolid a Alemania

En mis comienzos trabajé en una escuela infantil ubicada en Laguna de Duero. Después, en el Ayuntamiento de Mojados como monitora de ocio y tiempo libre. La experiencia fue muy satisfactoria y adquirí un gran aprendizaje”, señala.

Sin embargo, con la llegada en el año 2020 de la pandemia del coronavirus, nuestra protagonista resultó afectada por un ERTE. Buscó ofertas de trabajo y encontró una en Alemania como educadora con formación en el idioma.

“La llegada a Alemania, al principio, fue dura. No controlaba el idioma lo suficiente y la cultura es totalmente diferente a España. Vivo en Bonn y trabajo en una Kita del Ayuntamiento, que pasa por ser una escuela para niños de entre cero y seis años”, apunta nuestra protagonista.

La oferta de empleo iba con casa incluida, pero era para estudiantes. Una vez allí decidió buscar piso en el lugar, lo que tampoco le fue sencillo. La encontró y paga unos 800 euros al mes en alquiler en la actualidad.

“Aquí, la ratio de niños por educador es de cuatro, menor que en España. La metodología es totalmente diferente y se deja libertad de aprendizaje al pequeño. Se valora más su autonomía. Creo que son cosas muy positivas”, señala.

Laura por tierras alemanas. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Mejor salario y más valorados

En Alemania cobro un 40% más que en España y estamos mejor valorados. Aunque, también me gustaría resaltar, que aquí se pagan muchos más impuestos”, asegura Laura, que es feliz donde está.

Los sueldos son más altos en Bonn. También, la vida en general es más cara. La cesta de la compra, el ocio, y todo lo demás, aunque su idea pasa por “seguir en Bonn muchos años”. No cierra la puerta a “volver a España en el futuro”.

“Mis objetivos, mirando a los próximos años, pasan por seguir mejorando mi nivel de alemán y disfrutar de mi trabajo, de forma diaria. Quiero adquirir toda la experiencia posible en el extranjero”, finaliza.

Laura, una mujer que nació en Mojados, y que crece, profesionalmente hablando, en tierras alemanas.