No ha sido fácil, todo lo contrario, pero creen que es un “paso más” para que todo termine. La familia de Sergio Delgado, el joven vallisoletano asesinado en febrero de 2024 mientras celebraba una despedida de soltero en Burgos, ha ofrecido este martes una rueda de prensa para reclamar “justicia real” a pocos días de que comience el juicio.
En el acto han participado Paco Delgado, padre de la víctima; Chus Franco, madre; y Carla Delgado, hermana de Sergio.
Con visibles muestras de emoción, los familiares han pedido una sentencia “acorde a la magnitud de la violencia” que acabó con la vida del joven. El juicio comenzará el próximo 2 de febrero en la Audiencia Provincial de Burgos.
“Estamos aquí por Sergio. Un día salió a disfrutar con sus amigos y nunca volvió a casa”, ha señalado su hermana, quien ha insistido en que su muerte fue consecuencia de “un golpe violento, gratuito y terrible que acabó con su vida de manera inmediata”, narró su hermana ante varios medios de comunicación, incluso nacionales.
La familia ha subrayado que no hubo discusión previa, ni enfrentamiento alguno. “Sergio no discutió esa noche con nadie, ni discutía con nadie nunca. Siempre veía lo bueno de la gente, y por eso jamás pudo imaginar que algo así pudiera ocurrirle”, ha afirmado Carla Delgado.
Durante la comparecencia, los padres y la hermana han reclamado que el caso no se reduzca a una estadística o a una simple noticia de sucesos. “Mi hermano no se merecía que su vida quedara reducida a un número. Tenía un nombre, una familia, amigos y un futuro”, han expresado. “Nada nos lo va a devolver, pero sí podemos y debemos exigir justicia. Por él y por todos”.
La familia ha pedido que la Justicia actúe “con rigor, seriedad y humanidad”, y que el proceso judicial sirva de ejemplo para la sociedad. “La violencia y el asesinato no pueden quedar sin consecuencias. Queremos una sentencia que respete la vida que le fue arrebatada en un segundo”, han reclamado.
En sus intervenciones, han recordado a Sergio como una persona alegre, sin ideologías radicales ni símbolos que pudieran justificar ningún tipo de agresión. “Lo único que identificaba a mi hermano era su forma de ser: hacer el tonto, divertirse con sus amigos y ser feliz”, ha explicado su hermana.
Natural de Valladolid, con fuertes vínculos familiares en León y Salamanca, Sergio era “una persona profundamente unida a su tierra y a los suyos”.
El juicio comenzará el próximo 2 de febrero, una fecha que la familia afronta con dificultad. “No estamos preparados. Ningún padre ni ninguna madre lo está para afrontar la muerte de un hijo, ni una hermana para revivir cada detalle de lo ocurrido”, han reconocido. Aun así, han asegurado que estarán presentes y que confían en el trabajo de su abogado para que se depuren todas las responsabilidades.
Carla ha desvelado que en este tiempo ha sido madre, y que ella se encarga de que el 'tito Sergio' no caiga en el olvido.
Preguntados por los homenajes realizados tras el asesinato, han explicado que, aunque agradecen profundamente el apoyo recibido, revivir constantemente lo ocurrido supone un gran desgaste emocional. “Sergio sigue vivo en cada persona que lo recuerda. Está presente en nosotros cada día”, ha señalado Carla Delgado, quien ha compartido además que habla de su hermano a su hija pequeña “todos los días”.
El momento más duro ha sido cuando la madre de Sergio ha tomado brevemente la palabra para agradecer el apoyo recibido y recalcar que lo ocurrido “no fue un accidente ni un error”. Ante esto ha roto a llorar para calificar este tiempo de "dos años de total oscuridad". "Esto lo hago por ti, Sergio" para mostrar sus condolencias para las personas que han perdido a familiares en los accidentes de tren de Córdoba porque "sé lo que están pasando".
“Fue un acto de violencia extrema que tiene que tener consecuencias judiciales. Nuestra vida se rompió con aquella llamada y ya nada volverá a ser igual”, ha dicho.
La familia ha concluido su intervención reiterando su único objetivo: que la muerte de Sergio no quede impune. “No vamos a parar hasta que su vida sea respetada como merece. Nuestra cárcel es eterna y permanente, pero la justicia tiene que demostrar que matar a una persona no puede salir gratis en esta sociedad”.
Lo que pasó
Aquella noche, Sergio, que vivía en Madrid, entró junto a sus amigos a eso de las 00:30 horas al pub Madame Kalalu, donde estuvieron hasta el cierre del local. Ya en el exterior, tres de los acompañantes se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para seguir la fiesta.
Allí se encontró con un grupo de jóvenes, del que formaba parte su presunto agresor, J.L.N.I., de 23 años en el momento de los hechos. Tras entablar conversación, un simple 'sí' como respuesta a si era de Valladolid, fue el desencadenante para recibir el puñetazo que provocó que Sergio impactara violentamente contra el suelo, muriendo prácticamente en el acto.
El joven sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, lo que luego derivó en un edema cerebral y unas microhemorragias a nivel de tronco encéfalo, provocando esto último una parada cardiorrespiratoria.
Durante las primeras horas, la confusión provocó que no fuera hasta la mañana siguiente, una vez la autopsia reveló las causas de la muerte, cuando la Policía Nacional comenzara a investigar los hechos por un presunto homicidio.
Por ello se solicita para el acusado la pena de 12 años de cárcel por un presunto delito de homicidio. Mientras tanto, la familia entiende que los hechos son constitutivos de un supuesto delito de asesinato, por lo que eleva su petición hasta los 20 años de cárcel.
