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La Sección Sindical de la CNT en el mantenimiento de la línea de alta velocidad Madrid–Valladolid ha emitido un comunicado en el que expresa su pesar por el reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) donde fallecieron 45 personas.

Al mismo tiempo, lanza una dura crítica al modelo de gestión del ferrocarril de alta velocidad en España, especialmente en lo relativo a los servicios de mantenimiento externalizados.

En primer lugar, el sindicato ha trasladado su solidaridad a las víctimas y a sus familias. “Queremos enviar un cálido abrazo de solidaridad a todas las familias y personas que han perdido a un ser querido en este trágico accidente, así como a las personas heridas y a los cientos de compañeros que se afanan para que todo vuelva a la normalidad lo antes posible”, señalan desde la sección sindical, que subraya la necesidad de que “la investigación sea clara y concisa para abrir luz sobre algo que no puede volver a suceder”.

Como trabajadores del mantenimiento de la alta velocidad, organizados en la CNT, el sindicato asegura seguir con preocupación las explicaciones ofrecidas por el Gobierno tras el siniestro. En este sentido, critican el “énfasis” puesto por el Ministerio en las cifras de inversión acumuladas en las últimas décadas.

“Escuchamos con atención al ministro explicando a duras penas el baile de cifras astronómicas invertidas en las infraestructuras ferroviarias, como si ello fuera a terminar con la problemática de todo un sector en buena parte externalizado y entregado a su suerte”, afirman en relación a Óscar Puente.

Para la CNT, estas inversiones forman parte de “un modelo de ferrocarril neoliberal y privatizado que redunda en el beneficio millonario de las grandes empresas constructoras”, mientras se elude “toda responsabilidad social hacia las plantillas de las contratas privadas, que son las que llevan todo el peso del mantenimiento en la red de alta velocidad”.

El sindicato denuncia que la externalización del mantenimiento es “la puerta de atrás” del sistema ferroviario. Según explican, los pliegos de condiciones de los contratos públicos “salen a subasta diseñados para que solo un puñado de grandes corporaciones pueda optar a ellos”, lo que provoca que se aplique a los trabajadores “un convenio genérico a la baja, que no regula esta actividad ni garantiza formación adecuada para el desempeño de nuestras funciones”.

"El tráfico y la carga de trabajo han aumentado en estos últimos años de manera exponencial, la responsabilidad profesional, sobre todo tras el accidente de Angrois, es mayor, pero en cambio las condiciones laborales de los trabajadores llevan congeladas años abriendo una brecha inasumible entre el servicio prestado por estas contratas y la remuneración de toda índole que llega a sus exiguas y deficitarias plantillas", esgrimen.

“Privatizar es precarizar”

“Privatizar es precarizar”, resumen desde la sección sindical, que advierte de que, pese al aumento exponencial del tráfico ferroviario y de la responsabilidad profesional —especialmente tras el accidente de Angrois—, “las condiciones laborales de los trabajadores llevan años congeladas, abriendo una brecha inasumible entre el servicio prestado y la remuneración que reciben las plantillas”.

La CNT también denuncia la invisibilidad mediática de estos trabajadores. “Somos quienes nos hacemos cargo de algunas de las incidencias más graves e intentamos, desde una profesionalidad fuera de toda duda, que el tráfico ferroviario sea eficaz y seguro, pero permanecemos ignorados por los focos mediáticos”, sostienen.

Aunque reconocen que “los accidentes a veces no se pueden evitar”, el sindicato insiste en que sí se puede impedir “que un servicio público esencial siga degradándose ante la inanición gubernamental y el saqueo privado”.

Por ello, reclaman que las inversiones públicas sirvan no solo para ampliar infraestructuras, sino también para “dignificar los mantenimientos y las condiciones de sus plantillas”.

Finalmente, la Sección Sindical de la CNT exige “formación, derechos laborales, regulación del sector y una gestión del dinero público que repercuta en el bien colectivo”, así como “una reversión total del proceso de privatización del ferrocarril público”. En ese sentido, anuncian que apoyarán “cualquier iniciativa, protesta o huelga que recoja estas reivindicaciones”.