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Jorge González tiene 28 años y nació en Alicante. Mide 1,85 metros y en la actualidad vive en Barcelona. Cuenta con un Grado Universitario en Magisterio de Educación Primaria y con un Máster en Dirección y Gestión de Centros Educativos.

En la actualidad, el joven es maestro de Educación Primaria y también preparador de oposiciones a maestro a nivel nacional. Habla inglés y catalán y es un amante del CrossFit, de los viajes y de crear contenido en sus redes sociales.

Nuestro entrevistado ha sido elegido Mister RNB Valladolid 2026. Representará a la provincia en el certamen nacional de Mister RNB España 2026 que se celebrará en octubre en Salou.

“Espero dar lo mejor de mí en el certamen. Representaré a Valladolid con todo mi orgullo frente a los otros candidatos de toda España”, apunta en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La vida de Jorge

“Me defino como una persona inquieta, trabajadora y muy comprometida con todo aquello que hago. Alguien cercano, con los pies en la tierra, pero con una ambición sana por crecer y mejorar constantemente”, asegura Jorge González, en declaraciones a este periódico.

Nuestro protagonista cree “mucho” en el esfuerzo diario y también “en la constancia” y apuesta por “no perder nunca la humildad”. Es una persona a la que le encanta aprender, escuchar y rodearse siempre de personas que le inspiren. Tanto en lo profesional como en lo personal.

El joven no nació en Valladolid, pero es una ciudad que siente “profundamente” como suya. Lo hizo en Alicante, pero la ciudad del Pisuerga siempre ha estado presente en su vida por parte de padre.

Jorge González sonriendo. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

De pequeño he pasado en Valladolid muchos veranos, que guardo como algunos de los mejores recuerdos de mi infancia. Es una ciudad a la que he estado vinculado emocionalmente desde siempre”, nos explica en esta entrevista.

Vivió una infancia “muy feliz y equilibrada” siempre rodeado de familia y amigos y con “mucho cariño”. Recuerda de forma especial esos años en Valladolid, cuando era pequeño, y disfrutaba de sus abuelos y jugando en la calle.

“De pequeño soñaba con profesiones muy distintas, como casi todos los niños. Pero siempre quise enfocarlo a algo que tuviera que ver con ayudar a los demás y sentir que mi trabajo tenía un impacto positivo. Con los años, ese deseo se transformó en ser maestro. Algo que se convirtió en mi verdadera vocación”, añade.

De profesor a Mister RNB Valladolid 2026

Nuestro entrevistado lleva cinco años ejerciendo como profesor en Cataluña. En concreto en Barcelona. Es por ello que tiene conocimientos de catalán gracias a su formación académica y también a su interés por los idiomas.

“Me parece fundamental poder comunicarme en distintos contextos y enriquecerme culturalmente. Además, como trabajo en Barcelona, y como docente, es imprescindible saber el idioma al detalle”, argumenta.

La oportunidad de ser Mister RNB Valladolid 2026 la afronta, el alicantino, como “un reto personal”. Siempre le ha interesado mucho el mundo de la comunicación, la imagen y la moda, pero sin dejar de lado su vocación educativa.

“Cuando se me presentó la oportunidad de participar en Mister RNB Valladolid 2026 lo vi como una experiencia que podía enriquecerme muchísimo a nivel personal y profesional, permitiéndome explorar otras facetas de mí mismo”, explica.

Todo tras un proceso de selección que califica como “cercano y personal”. Desde el principio tuvo contacto con miembros de la organización con los que habló para tomar la decisión definitiva.

“Al principio dudé, porque es una experiencia que implica exponerse y salir de la zona de confort, pero su acompañamiento fue fundamental. Me orientaron, me aconsejaron y me ayudaron a ver el certamen no solo como algo estético, sino como una oportunidad real de crecimiento personal. Gracias a su apoyo he podido afrontar todo el proceso con seguridad, confianza y muchísima ilusión”, añade.

Jorge González durante un viaje. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Le comunicaron, hace unos meses, que él era elegido. “Me lo tomé con mucha ilusión porque representar a Valladolid en un certamen a nivel nacional me llena de orgullo. Es un honor enorme”, asegura Jorge.

Ahora se comienza a preparar para el evento con “mucha disciplina y constancia”. Está trabajando, tanto a nivel físico como mental, centrándose en el entrenamiento, la nutrición, en el cuidado de la imagen y formándose en pasarela, oratoria y comunicación. También en el crecimiento personal porque para ser un representante de diez, no solo debe destacar el aspecto sino lo que la persona transmite.

Compatibilizar moda y docencia

Sobre si piensa en dedicarse a la moda y dejar la docencia, Jorge lo tiene claro. Para él “son dos caminos compatibles”. Por un lado, la educación pasa por ser una parte muy importante de su vida, pero también quiere explorar oportunidades en el mundo de la moda, la comunicación y otros ámbitos. Cree firmemente que se pueden complementar y enriquecer mutuamente.

No se cobra mal, pero tampoco te haces rico. Lo que realmente compensa en el trabajo de profesor es la estabilidad y, sobre todo, la satisfacción de contribuir a la formación de las futuras generaciones”, apunta este amante de la docencia.

Profesión a un lado, en el certamen Jorge buscará ese crecimiento personal, esa visibilidad y aprendizaje y nuevas oportunidades. También quiere ser “altavoz de valores positivos” para demostrar que “detrás de un certamen hay mucho trabajo, disciplina y compromiso”.

El alicantino Jorge González. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Voy con la mentalidad de dar lo mejor de mí. Ganar sería increíble, pero mi objetivo principal es disfrutar del proceso, aprender y dejar una buena imagen de Valladolid. En caso de conseguir el triunfo aprovecharía la oportunidad para seguir creciendo y abrir nuevas puertas tanto en el mundo de la moda como en otros”, apunta.

Sobre el futuro, Jorge lo ve “con ilusión y optimismo” y “con muchas ganas de seguir aprendiendo y evolucionando” para “construir una carrera sólida basada en el esfuerzo y la constancia”.

Su objetivo pasa por consolidarse profesionalmente, tanto en el ámbito educativo como en otros proyectos que surjan y su deseo el de vivir de lo que le apasiona sin perder sus valores ni esencia.