El juicio por el crimen que acabó con la vida de Sergio Delgado, de 32 años, ya tiene fecha, justo cuando están a punto de cumplirse dos años del fatídico suceso. El joven diseñador gráfico murió tras recibir un puñetazo mortal cuando se encontraba celebrando una despedida de soltero de un amigo en Burgos por el simple y mero hecho de "ser de Valladolid".
Según ha podido conocer EL ESPAÑOL de Castilla y León por fuentes cercanas a la familia, el juicio comenzará el próximo 2 de febrero en la Audiencia Provincial de Burgos. Un crimen que fue el resultado de un deplorable enfrentamiento histórico entre Valladolid y la ciudad burgalesa, alimentado por unos pocos radicales.
Sergio fue víctima de un odio irracional por su procedencia. Ni provocó a su agresor ni le enfrentó. Simplemente se encontraba de fiesta con sus amigos en Las Llanas, una zona de ocio nocturno de la ciudad burgalesa, cuando fue abordado por su agresor. El ataque fue inesperado y únicamente motivado por sus raíces vallisoletanas.
Aquella noche, Sergio, que vivía en Madrid, entró junto a sus amigos a eso de las 00:30 horas al pub Madame Kalalu, donde estuvieron hasta el cierre del local. Ya en el exterior, tres de los acompañantes se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para seguir la fiesta.
Allí se encontró con un grupo de jóvenes, del que formaba parte su presunto agresor, J.L.N.I., de 23 años en el momento de los hechos. Tras entablar conversación, un simple 'sí' como respuesta a si era de Valladolid, fue el desencadenante para recibir el puñetazo que provocó que Sergio impactara violentamente contra el suelo, muriendo prácticamente en el acto.
El joven sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, lo que luego derivó en un edema cerebral y unas microhemorragias a nivel de tronco encéfalo, provocando esto último una parada cardiorrespiratoria.
Durante las primeras horas, la confusión provocó que no fuera hasta la mañana siguiente, una vez la autopsia reveló las causas de la muerte, cuando la Policía Nacional comenzara a investigar los hechos por un presunto homicidio.
De esta manera, J.L.N.I acabaría detenido como presunto autor de ese mortal puñetazo. Permanece en prisión provisional desde entonces. La instrucción desveló, además, que el presunto agresor conocía la técnica de Muay Thai, un arte marcial, pues había recibido clases en un gimnasio de Burgos.
Según informó la agencia Ical el pasado verano, esta es una de las claves por las que la Fiscalía entiende que al propinarle el puñetazo "tenía ánimo de acabar con su vida" o que al menos tendría que haber tenido en cuenta que esto podría ocurrir.
Por ello, solicita para el acusado la pena de 12 años de cárcel por un presunto delito de homicidio. Mientras tanto, la familia entiende que los hechos son constitutivos de un supuesto delito de asesinato, por lo que eleva su petición hasta los 20 años de cárcel.
En cualquier caso, será a partir del próximo 2 de febrero cuando se comenzará a juzgar al presunto autor, quien reconoció la agresión en su declaración en comisaría tras su detención, pero negó cualquier tinte de odio en los hechos por la procedencia de Sergio.
