Dicen que sí quieres, puedes. Es una máxima de los libros de autoayuda que queda muy bien como titular pero que es difícil de llevar a la práctica y más en estos tiempos. El proceso para llegar a conseguir tus metas tiene que ser a base de esfuerzo y aprendizaje. El viejo sueño de llegar a lo más alto desde la nada tiene su reflejo en Santiago Domínguez Martínez, un agricultor vallisoletano, del municipio vallisoletano de Nueva Villa de las Torres, que ha conseguido algunos de los sueños. Y ojalá algún sueño más que se propaga en el futuro. Y sí, lo ha hecho comenzando desde lo más bajo, como aquel botones que logra ser director de un hotel. “El secreto es sufrirlo, lucharlo y aprenderlo”, una máxima que perfectamente podrían usar los sobrevalorados coaches de hoy en día.

Hasta los 20 años, y a base de esfuerzo y sacrificio, se incorporó al mundo laboral como jornalero recogiendo patatas y trabajando en los viñedos: podando, vendimiando, etc. Así como trabajando en las bodegas y vides en las tierras de Rueda durante cuatro o cinco años. Fueron su principales trabajos y así conoció como era este sector.

Su padre también era agricultor con una pequeña explotación que no daba para incorporarse al sector de la agricultura, y tuvo que emprender y alquilar en otras fincas y otras tierras de Castilla y León. Ahora, a sus 43 años nunca imaginó que 25 años después, llegaría a ser el propietario de 670 hectáreas repartidas entre Castilla y León, Andalucía y Castilla la Mancha, convirtiéndose en el mayor productor de patatas de España y empleando a más de 250 personas. Un empresario de éxito que recoge en los últimos años todo el esfuerzo cosechado. 

Adquirió unas fincas cercanas a su pueblo, Nueva Villa de las Torres, comenzó con 10 hectáreas hasta ir creciendo y convertirse en el mayor productor. Se encuentra en toda España en todas las zonas de cultivo de patatas de sur a norte, para tener patatas durante casi todo el año. Tiene en Chipiona para tener “las primeras patatas nuevas de España”, seguido de Toledo, Madrid y terminar en Castilla y León en su explotación más grande y donde es uno de los productores de Patatas Meléndez, la empresa vallisoletana que lidera la distribución de este tubérculo en España.

Próximo objetivo: un hotel rural

Aparte de lograr ser el mayor productor de este tubérculo a nivel nacional, también apostó y emprendió por su otra pasión: el mundo del vino, que también lo conocía desde sus raíces como trabajador en los viñedos y bodegas. En su recuerdo esas mañanas vendimia y podando del que dicen, es uno de los oficios más duros, en las tierras de Rueda. No solo recogiendo uvas también podando en los duros inviernos castellanos y posteriormente como empleado de una bodega. Pues bien, ahora es propietario de la Bodega Pandora en la D.O Rueda, en la que en la actualidad cuenta con 10 trabajadores con una producción de 1,5 millones de botellas. Y como no hay dos sin tres, Santiago también en su juventud trabajó en una finca de ganado y ahora gestiona una finca de cría de caballos, actividad que pretende ampliar en los próximos años con la puesta en marcha de un hotel rural y una preciosa finca de bosques de fresnos, donde celebrar eventos y bodas en "Finca Ermita de Torreduero" en Torrecilla de la Abadesa. “Para mí es una hazaña y es muy ilusionante este proyecto, con el que espero tener éxito”, afirma a El Español Noticias de Castilla y León.

Domínguez posa en la bodega Pandora

Insiste en que el éxito radica en “sufrirlo, lucharlo y aprenderlo” y en la práctica, “tener habilidad para la venta”, que es “la prioridad” para “crear un producto y saber venderlo”.

Lo más bonita de toda esta historia es que Santiago no se olvida de sus raíces, de sus inicios en los secos campos castellanos, por eso, siempre lleva a su pueblo “al máximo”. Intenta generar “toda la riqueza posible”, dar trabajo a lo más cercanos y hacer negocios con empresas del sector de la zona. Entre campo, bodega y finca de yeguas da empleo fijo a 20 personas, mientras que en la campaña de recogida de uvas y de patatas lo hace hasta en 300 personas, bien contratados por él o por empresas externas. Algo que hace que en Nueva Villa de las Torres, con poco más de 282 habitantes, no haya paro. “Somos gente con una mentalidad muy trabajadora, y nos ayudamos unos a otros. No tengo ambición de dinero, y me hace feliz ver crecer a los que me rodean”, se sincera.

Premio CEOE Valladolid

Domínguez no es ajeno a los tiempos modernos y en toda su actividad agrícola implanta procesos de innovación tecnológica que le permiten mejorar su producción y garantizar el desarrollo sostenible de su actividad. Por su labor y su innovación, la Confederación Vallisoletana de Empresarios, CEOE Valladolid, le hará un reconocimiento el próximo jueves 4 de mayo en la Gala Empresarial “La Noche de las Empresas”, acto de reconocimiento al esfuerzo que realizan las empresas para mantener y crear empleo, generar prosperidad. contribuir al desarrollo de Valladolid y favorecer la atracción de inversiones para construir un Valladolid más próspero. En su caso, le hace “mucha ilusión”, pero sobre todo pensando en la familia, sobre todo en los padres, que también se han dedicado a esta bonita profesión “al final es por lo que te sientes orgulloso y feliz de todo esto”.

Contra lo que no puede luchar este agricultor es con la falta de agua. “Un problema que puede ser muy grande si no llueve en los próximos días”, ante esta situación ve difícil que los precios de los productos bajen al consumidor final, dado que ante a la escasez del agua y el aumento de costes de producción es lógico que los precios estén altos.

Aunque fiel a su estilo, cree que se puede ser optimista. Algo que también lo es con su bodega. “Vivimos años malos con la pandemia pero ahora el futuro es muy prometedor”.

 

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