Durante el fin de semana muchos clientes entraban en los diferentes centros comerciales de Valladolid y veían como la escasez del aceite de girasol era evidente con vitrinas casi vacías. Todo ello debido a la Guerra de Ucrania y a que este país es el principal productor de harina, semillas, y aceite de girasol a nivel mundial. En concreto, el 60% de este tipo de oro líquido que se vende en España procede de Ucrania.

La escasez de este producto se debe a la Guerra de Ucrania, pero también a la baja producción de aceite de Palma en Indonesia en los últimos meses. En otros países el aceite de Palma es tan popular como lo es el de girasol en España”, asegura Rebeca de Miguel Álvarez, delegada regional de OCU en Castilla y León.

Escasez del producto, subida del precio y llamamiento a la calma

Desde la Organización de Consumidores quieren hacer un “llamamiento a la calma” porque aseguran que “si no se va a producir el efecto contrario al que buscan” y que “si se crea alarma” por falta de este producto “va a aumentar su precio con notoriedad”.

“Estimamos desde OCU que el precio de este producto ha subido ya en un 4% y es posible que siga subiendo si la guerra en Ucrania continúa. En los centros comerciales si que palpamos que hay una escasez del producto”, ha añadido la delegada de OCU en la Comunidad, Rebeca de Miguel Álvarez.

Otros productos que podrían verse afectados por el conflicto armado en Ucrania serían “las conservas de pescado, los snacks, aperitivos, galletas, salsas, pastelería industrial, precocinados y margarinas” es decir “todos los que incluyen aceite de girasol en sus elaboraciones”, que podrían, escasear, por un lado, y por el otro ver incrementado su precio en las próximas fechas.

Consejos

“Si no encontramos aceite de girasol deberíamos buscar aceite de orujo de oliva que también es más barato o en su defecto aceite de soja o de colza”, añade Rebeca de Miguel, delegada regional de OCU en Castilla y León.

Añade, además, que desde su organización creen que “es pronto para hablar de desabastecimiento” pero “no lo descartan”, como ocurrió en los primeros días de la pandemia COVID-19 con, por ejemplo, el papel higiénico.

La subida desorbitada de los carburantes

“Este es otro problema asociado a la guerra de Ucrania. Los precios actuales están en máximos históricos. Hace unos días la Gasolina 95 estaba a 1,70 euros y el gasoleo a 1,60. No lo hemos visto nunca a estos precios”, añade Rebeca de Miguel. Precios que se han visto incrementados durante el fin de semana.

En cuanto al techo de la subida de los carburantes es difícil de vaticinar hasta dónde llegara. “Hay muchos intereses desde los productores para que los precios sigan subiendo”, añade la de OCU, que asegura que otro de los factores que repercuten en la subida de los combustibles es que “la demanda de combustible ha aumentado debido a la mejora sanitaria después de la pandemia”.

“El miedo a que se prohíba la adquisición de carburantes en Rusia hace que suba y nos repercuta tanto en Europa, a nivel global, como en España”, añade Rebeca de Miguel que asegura que el futuro “será muy complicado mientras dure la guerra”.

La subida de estos precios repercute directamente en el bolsillo de las personas, que ven como su poder adquisitivo baja, con el comienzo del conflicto armado en Ucrania.