El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) desestima el recurso de apelación presentado por un hombre condenado a 23 años de prisión por el asesinato de su pareja, confirmando así íntegramente la sentencia dictada por el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Soria.
La Audiencia Provincial de Soria había condenado a 23 años de prisión al acusado de matar a una mujer en su vivienda de Matamala de Almazán y provocar posteriormente un incendio con el propósito de ocultar el crimen.
El tribunal considera probado que el condenado golpeó a la víctima hasta en ocho ocasiones en la cabeza con un martillo de hierro o un tronco de madera, causándole un traumatismo craneoencefálico que acabó con su vida.
Tras la muerte de la mujer, el condenado colocó madera incandescente sobre el cuerpo y provocó un incendio en el interior de la vivienda para intentar eliminar las pruebas. El cadáver fue encontrado posteriormente parcialmente calcinado.
Los informes forenses presentados durante el juicio determinaron que la víctima ya había fallecido cuando comenzó el fuego. Los especialistas concluyeron que no había inhalado humo, al tiempo que apreciaron indicios del empleo de un acelerante de la combustión.
El juicio se celebró el pasado mes de abril en la Audiencia Provincial de Soria ante un jurado popular formado por seis hombres y tres mujeres. Durante la vista, el acusado negó su participación en los hechos y su defensa reclamó la absolución al considerar que no había quedado acreditada su autoría. Las acusaciones, por su parte, solicitaron una condena de 27 años de prisión.
El jurado declaró al acusado culpable el 20 de abril, después de menos de seis horas de deliberación.
Los miembros del tribunal popular consideraron acreditados tanto el asesinato de la mujer como la posterior provocación del incendio con la finalidad de intentar eliminar las pruebas relacionadas con el crimen.
La Audiencia Provincial de Soria dictó posteriormente la sentencia, en la que fija en 23 años la pena de prisión por los hechos probados.
