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Dormía en un cajero automático de Soria capital cuando la madrugada se convirtió en una pesadilla. Eran alrededor de las 01.30 horas cuando un hombre entró en el cajero de una entidad bancaria y le exigió dinero. No tenía nada. La respuesta fue una agresión violenta y directa, sin margen para defenderse.

Según ha informado la Policía Nacional, el agresor arrinconó a la víctima y comenzó a golpearle repetidamente en la cara, con el puño cerrado, hasta dejarlo tendido en el suelo. Solo entonces le robó las pocas pertenencias que llevaba consigo: una pequeña mochila con un neceser de aseo, un teléfono móvil, su cargador, unas gafas graduadas y algunas monedas.

Malherido y aturdido, el hombre consiguió salir del cajero y refugiarse en la Estación de Autobuses de Soria. Allí pidió ayuda.

Un conductor que se encontraba en el lugar dio aviso a los servicios de emergencia. Minutos después, agentes de la Policía Nacional y personal sanitario acudieron al lugar y trasladaron al herido al Hospital Universitario Santa Bárbara, donde quedó ingresado para ser atendido de las lesiones.

Desde ese mismo momento, la Policía puso en marcha la investigación. En menos de 48 horas, los agentes lograron identificar, localizar y detener al presunto autor: un hombre de 51 años, vecino de Soria, acusado de un delito de robo con violencia.

La detención se produjo en la tarde del día siguiente a los hechos. Tras finalizar las diligencias, el arrestado fue puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Soria, en funciones de guardia.

Un ataque que deja una escena dura —la de alguien durmiendo en un cajero y siendo golpeado por no tener nada que dar— y que vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de quienes viven en la calle y en la rapidez de la respuesta policial para evitar que hechos así queden impunes.