Greenpeace España ha iniciado una recogida de firmas para impedir la instalación de una macrogranja de vacuno en Noviercas (Soria) con 23.420 animales. En su campaña de adhesión de apoyos la organización ecologista muestra en un vídeo la granja que la empresa promotora, Valle de Odieta, tiene en Caparroso (Navarra). "Las 5.000 vacas que tienen juntas en esta macrogranja no les parecen suficientes. Quieren poner una explotación aún mayor en Soria", denuncian. "No lo permitas, firma la petición y paremos la construcción de macrograjas". Con esta llamada han conseguido en pocos días 183.168 firmas, de un objetivo de 200.000.



De hacerse realidad, la macrogranja soriana sería, según Greenpeace, la más grande de Europa. "La ganadería industrial está devorando el planeta, y las macrogranjas son la cara más cruel y sucia de este negocio. Su modelo de producción se basa en una sencilla premisa: alimentar y utilizar a los animales lo más rápidamente posible y bajo cualquier condición para maximizar los beneficios. Y en España lo hacemos con una eficacia siniestra: el número de vacas se ha duplicado y el de cerdos se ha multiplicado por 5 en nuestro país desde los años 60. Y estamos hablando de millones de animales. Pero no les basta con eso, y estas corporaciones quieren seguir expandiéndose".

La organización ecologista asegura que la macrogranja de Navarra es una "fábrica de contaminación" y que ha convertido los campos de la zona en "auténticos vertederos de estiércol". "Los residuos se filtran por barrancos y hasta ríos y acuíferos, hemos encontrado niveles de nitratos peligrosos para el medioambiente que podrían llegar a afectar a la salud humana". "Ahora la misma empresa quiere construir en Castilla y León una macrogranja casi 5 veces más grande".

Greenpeace advierte de que las consecuencias "son terribles": contaminación de aguas, emisiones de efecto invernadero, uso de enormes extensiones de tierras, deforestación para pastos y para cultivo de alimento para ganado, daños a la salud y abusos a los animales. Además, "son una falsa solución contra el despoblamiento rural".

Por ello, afirman que no quieren ese modelo que pone en riesgo al planeta, a las personas y a los animales, y por ello solicita la adhesión a través de la firma para que no se permita la construcción de la macrogranja de Noviercas, la ampliación de la de Caparroso "ni cualquier otro nuevo proyecto de macrogranjas o ampliación de los existentes", que se reduzca el número de animales en intensivo y se promueva una transición justa para las que se encuentran operativas.