Segovia volvió a sacar del armario sus mejores recuerdos.
Sayas, mantones, chalecos, pañuelos, joyas y capas castellanas tomaron este sábado las calles de Prádena.
Todo ello en una jornada que convirtió la indumentaria tradicional en protagonista y reunió a varios centenares de personas llegadas de numerosos pueblos de la provincia y de distintos barrios de la capital.
La localidad acogió así la tercera concentración del traje regional segoviano, una cita que, tras sus anteriores ediciones en Martín Muñoz de las Posadas y Sacramenia, continúa ganando adeptos y reivindicando el valor de las raíces.
Más allá de la estampa que ofrecieron las calles y la Plaza Mayor, el encuentro volvió a poner de manifiesto la vigencia de unas tradiciones que han pasado de generación en generación y que forman parte de la identidad de los pueblos segovianos.
El objetivo de la convocatoria era reunir al mayor número posible de personas ataviadas con el traje regional y la capa castellana para contribuir a la difusión y al conocimiento del patrimonio material e inmaterial de la provincia.
“No debemos dejar de lado nunca nuestras tradiciones”, defendió el presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, presente en la jornada.
El dirigente provincial recordó que la indumentaria tradicional es una de las costumbres más arraigadas del territorio y subrayó que cada pueblo conserva ejemplos propios de vestidos, joyas, adornos y complementos que hunden sus raíces en el pasado.
Son precisamente esas particularidades las que convierten al traje regional en algo más que una vestimenta.
Cada prenda habla de una época, de una manera de vivir y de una comunidad que ha sabido conservar parte de su historia a través de los tejidos, los bordados y los complementos.
Un legado que la concentración pretende mantener vivo y acercar también a las nuevas generaciones.
De las calles a la Plaza Mayor
La jornada arrancó con la concentración de los participantes y continuó con un pasacalles desde el colegio hasta la Plaza Mayor, donde tuvo lugar la recepción oficial.
Las prendas tradicionales, lucidas por vecinos y visitantes de distintas localidades, dieron color a un recorrido que volvió a situar el patrimonio popular en el centro de la vida del municipio.
La programación incluyó también una eucaristía en la iglesia parroquial de San Martín, en la que participó el coro UPA de Prádena.
Después, la Plaza Mayor recuperó el protagonismo con música y baile de jotas, en una celebración en la que la indumentaria y el folclore caminaron de la mano.
La comida de hermandad, celebrada en las instalaciones de los colegios, permitió prolongar el encuentro antes de que la música tomara de nuevo el relevo durante la tarde.
El recital del Nuevo Mester de Juglaría puso el broche final a una jornada dedicada a las señas de identidad de la provincia.
Una cita para reforzar la identidad segoviana
La concentración nació en 2024 por iniciativa de la Asociación Cultural y Social de Mujeres del Barrio de Santo Tomás y ha contado, un año más, con la colaboración de la Diputación de Segovia.
Su propósito es hacer de la indumentaria tradicional un elemento de unión entre municipios y vecinos, además de contribuir a que ese legado no quede relegado al recuerdo.
El vicepresidente primero de la institución provincial y responsable del Área de Cultura, Juventud y Deportes, José María Bravo, destacó precisamente esa capacidad para crear identidad y sentimiento de pertenencia en torno a elementos tan representativos como los trajes y los adornos tradicionales.
En la jornada también estuvieron presentes Bravo y otros miembros de la Corporación provincial, junto al alcalde de Prádena, Ismael Masedo, que acompañaron a los participantes en los distintos actos programados.
De Vicente incidió, además, en el papel que este tipo de encuentros puede desempeñar en el futuro del medio rural.
A su juicio, la conservación de las tradiciones permite enlazar generaciones y mostrar la vitalidad de los pueblos, al tiempo que contribuye a reforzar su atractivo para quienes buscan un lugar donde desarrollar su proyecto de vida.
