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La Diputación de Segovia ha recuperado recientemente el entorno de los ríos Riaza y Duratón, en el nordeste del territorio.

Todo con el objetivo de su mejora ambiental para su adecuación como infraestructura turística sostenible.

Para ello, se han acometido diferentes actuaciones con la intención de preservar los Parques Naturales de las Hoces del Riaza y del Duratón, recuperar ambientalmente infraestructuras verdes existentes, frenar la pérdida de biodiversidad y mejorar el paisaje con el propósito de incrementar el valor turístico.

Esta iniciativa forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística ‘Hoces de Segovia’ que la institución provincial ha desarrollado en esta zona de la provincia.

El río Riaza constituye el eje longitudinal del parque natural, declarado como tal en 2004, y en la zona en la que se ha actuado discurre encajonado entre las rocas calizas, formando un cañón calcáreo de hasta ciento cincuenta metros de profundidad y entre doscientos y trescientos de anchura.

La vegetación es principalmente esteparia, formada por sabinares, encinares y algunos quejigares. En contraste, el fondo del valle mantiene un soto fluvial con chopos, sauces, álamos, alisos y fresnos.

Con respecto a la fauna que habita en este Parque, lo más destacable es la gran riqueza en especies de aves que posee, como la colonia de buitre leonado con más de ciento cincuenta parejas, el alimoche, el cernícalo vulgar, el avión roquero, la chova piquirroja y el búho real, entre otras. La presencia del río Riaza y del embalse de Linares del Arroyo sirven de refugio a una importante ornitofauna, entre aves, anfibios, reptiles y mamíferos.

Las obras que se han realizado en este espacio han consistido en la limpieza del cauce y orillas del río Riaza, en un tramo de unos 1.800 metros. Se ha procedido a la retirada de vegetación muerta, tratamientos selvícolas, y a la recogida de residuos como plásticos o metales. Posteriormente, se ha efectuado una plantación con vegetación de ribera de: sauce, avellano, fresno, morera, sauco, serval de los cazadores y majuelo.

Duratón

Por otro lado, el parque natural de las Hoces del río Duratón, declarado en 1989, está situado aguas abajo de la villa de Sepúlveda. En esta zona el río se ha encajado en un profundo cañón, que en algunos lugares alcanza más de 100 metros de desnivel.

Al interés y belleza del paisaje hay que añadir la gran riqueza arqueológica e histórica que encierra en su interior esta garganta. En los altos farallones rocosos que culminan las hoces anidan casi 768 parejas de buitres leonados.

Acompañados de un buen número de alimoches, águilas reales, halcones peregrinos, cernícalo vulgar y búho real, entre otros, así como importantes colonias de grajilla y chova piquirroja, y de mamíferos como el tejón, la garduña, el zorro, la liebre y el conejo, con alguna observación aislada de nutria. La vegetación del valle se caracteriza por restos de bosque de ribera formados por sauces, fresnos, álamos, olmos y alisos, choperas cultivadas y todos los matorrales característicos de la orla espinosa del bosque.

Con el objetivo de recuperar este entorno del río Duratón se ha actuado en un tramo de unos 2.400 metros, siendo los trabajos parecidos a los ejecutados en el del río Riaza: retirada, carga y transporte de árboles muertos y restos vegetales, eliminación de residuos y plantación.

En este espacio se han realizado, además, trabajos de bioingeniería en aquellas zonas del cauce en las que el río ha socavado las orillas, creando tramos de inestabilidad en las sendas o, en algunos casos, de desaparición de los caminos. Por otro lado, se han construido entramados con los materiales vegetales retirados, que han sido reutilizados.

Con estas actuaciones se pretende contribuir a la conservación y mejora de los ecosistemas naturales y valores paisajísticos, en armonía con los usos, derechos y aprovechamientos tradicionales y con la realización de actividades educativas, científicas, culturales, recreativas, turísticas o socioeconómicas compatibles con la protección del espacio.

Los trabajos han sido realizados por la empresa Tragsa, con un presupuesto que se ha elevado a 139.817 euros, siendo esta intervención parte del Plan de Sostenibilidad Turística ‘Hoces de Segovia’, impulsado por la Diputación de Segovia y financiado por los Fondos Next Generation UE, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

También por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, con el objetivo de reforzar la modernización, la competitividad y la sostenibilidad del territorio. Como ya ha sido apuntado en numerosas ocasiones, la inversión total del Plan se eleva a 2.868.063 euros.