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La realidad demográfica de Castilla y León presenta dos escenarios muy diferenciados. Mientras que algunas de las capitales de provincia ganan en población, el mundo rural más profundo, el de los municipios de menos de 2.000 habitantes, continúa desangrándose a pasos agigantados.

Durante 2025, estas localidades, que representan al 94% del total de los 2.248 municipios que tiene la Comunidad, cerraron el año con una nueva debacle poblacional al anotar 11.000 vecinos menos.

Una problemática extendida contra la que muchos ayuntamientos tratan de hacer frente con sus limitados medios. Es el caso de Prádena (Segovia), donde "saltaron las alarmas" cuando comprobaron que habían bajado de los 500 empadronados después de muchas décadas.

Así lo reconoce el alcalde de esta pequeña localidad a media hora de Segovia y una hora de Madrid, Ismael Masedo, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, para contextualizar el origen de una campaña viral en redes sociales que les ha llevado a recuperar ese medio millar de empadronados y que se marca el objetivo de seguir aumentándolos.

"Yo he vivido en Prádena desde pequeño y siempre recordábamos que había alrededor de 500 o 550 habitantes. El verano pasado (2025) comprobamos que estábamos por debajo y estuvimos mirando diferentes alternativas para cambiar esta dinámica", relata.

De ahí nació la campaña, bajo el título de 'Adopta un nuevo vecino' y el lema de 'En Prádena nadie empieza de cero', compuesta por una serie de vídeos que fueron compartidos en redes sociales en los que vecinos participaron compartiendo sus experiencias y mostrando los atractivos y servicios de la localidad.

El objetivo principal era tratar de captar a los propios vecinos de Prádena "que pasan muchas temporadas o que tienen vinculación con el pueblo", pero no están empadronados y residen de manera habitual en las ciudades.

Pero tampoco se cierra a nuevos habitantes. "No descartamos a gente que quiera venir de fuera, emprender una vida nueva", resalta Masedo.

Es esa hospitalidad uno de los grandes baluartes de la localidad segoviana, que presume de tener una cantidad de servicios que "permite llevar una vida sin tener que buscar fuera de allí", a pesar de apenas rondar el medio millar de habitantes.

Además, la cercanía con la ciudad de Segovia y Madrid también les aporta una accesibilidad de forma "puntual" a servicios que es más raro encontrar en un pueblo de estas características. "Prádena mantiene los servicios básicos para realizar una vida normal", incide el primer edil.

Ofertas de trabajo

Aparte de los servicios, quien quiera afrontar una nueva vida en Prádena también va a encontrar un "abanico grande de posibilidades para trabajar". En la localidad existe "mucha demanda de oficios", como ocurre a nivel nacional, ya que hay "dificultad para encontrar gente que se dedique a ellos".

"Fontaneros, electricistas y trabajadores de la construcción tienen grandes posibilidades de trabajo", explica Masedo. También es un buen destino para quienes teletrabajen, ya que el pueblo está perfectamente preparado para dispensar los servicios de conexión.

"Hay 5G y problemas de conexión no hay. Sobre todo en verano hay quienes teletrabajan y los niños están en el pueblo muy a gusto. A partir de septiembre vuelven a las ciudades más grandes, pero pueden quedarse aquí", apunta.

El campo también ofrece una oportunidad para quien decida emprender. "Somos un pueblo de tradición ganadera, pero a día de hoy el que tenemos es el vacuno, cuando ha sido el ovino el animal característico de nuestro municipio", explica Ismael.

El alcalde de Prádena resume la oferta laboral con que "para la gente que quiera trabajar, trabajo hay". Asimismo, el Ayuntamiento es parte de Codinse, la asociación para el desarrollo nordeste de Segovia.

"Esta agrupación busca ayudar a que la gente encuentre trabajo o a ver subvenciones para la posible creación de nuevos negocios. Te ayudan un poquito, te guían y te asesoran", apunta.

Situación de la vivienda

Mientras tanto, desde el Ayuntamiento de Prádena se encuentran trabajando en una estrategia de cara a aumentar el parque de vivienda en la localidad. "Nosotros tenemos siete casas en alquiler, pero están todas ocupadas. Después de la campaña nos llamó mucha gente y habríamos alquilado siete y muchas más, pero no tenemos esa capacidad", admite.

Masedo también reconoce que el mercado de alquiler privado, con rentas que rondan los 400 euros mensuales, también está "prácticamente completo", pero incide en que están manteniendo reuniones con la delegada territorial de la Junta "para atajar este problema, con construcción y que se vea que hay necesidad de ello".

Precisamente, llama a los posibles interesados a rellenar un formulario disponible en la página web de la Junta de Castilla y León, mostrando su intención de querer ir a vivir a Prádena y remitiendo una copia al Ayuntamiento del municipio. "Es nuestro justificante para decir que hay gente que quiere venirse a Prádena", sostiene.

Balance de la campaña

La estrategia del Consistorio cumplió su primer objetivo en apenas mes y medio. Masedo confirma a este periódico que la semana pasada recibieron la notificación del empadronado número 500, devolviendo a la localidad a las cifras de vecinos que durante tantos años ha tenido.

"Estuvimos alrededor de 478 y hemos vuelto al medio millar. Más de 20 personas se han empadronado en Prádena, pero me gustaría que eso creciese, sabemos que es difícil, pero si subimos otras 50 estaremos encantados", apunta.

Masedo cree que la reticencia de muchos por el mundo rural se debe "muchas veces al desconocimiento". "No quiero decir que todo el mundo que esté en Madrid viva mal, pero no han experimentado un pueblo como puede ser Prádena", asegura.

Allí encontrarán "mucha tranquilidad, un espacio natural que es una maravilla y un montón de actividades que la gente desconoce". Los más pequeños tienen sus propias escuelas deportivas o clases particulares de inglés, mientras que los mayores pueden disfrutar de actividades "durante todos los días de la semana".

La localidad también ofrece, además, guardería gratuita de 0 a 3 años y educación infantil, primaria y secundaria hasta 4º de la ESO.

"Animamos a la gente que está en duda o quiere cambiar de rumbo a venir a Prádena, donde estamos abiertos a acogerles", zanja Ismael, el alcalde que ha conseguido devolver a su pueblo al medio millar de vecinos a raíz de una original idea viral.