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La Diputación de Segovia quiere mantener su esfuerzo por divulgar la riqueza histórica que reúne la recuperación de la ciudad romana de Confloenta.

Se trata de un complejo de tal valor que ha merecido un proyecto de musealización que permite un recorrido por el entramado de las Termas de Fortuna.

Todo, mientras continúan los trabajos de investigación en el resto del ese espacio que se ubica cerca de Duratón, núcleo del municipio de Sepúlveda. Precisamente, la institución provincial se ha aliado con el Ayuntamiento de esa villa para brindar la posibilidad de realizar visitas guiadas a Confloenta.

Estos recorridos se van a establecer desde los miércoles hasta los domingos, con dos turnos diarios. El primero comenzará a las 10:00 horas y el segundo, a las 12:00.

Se establece la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción -en Duratón-, como punto de encuentro para los grupos. El precio de la visita será de tres euros por persona y se pueden efectuar las reservas a través del teléfono 6387272595.

Recorridos guiados que permitirán conocer la historia y los últimos avances en la investigación de la única ciudad romana de la provincia que puede explorarse de forma prácticamente íntegra. La ciudad romana de Confloenta, situada en el paraje de Los Mercados, junto a la localidad de Duratón (Sepúlveda), constituye uno de los enclaves arqueológicos más relevantes de Castilla y León.

Durante el itinerario, los asistentes podrán conocer la evolución histórica de Confloenta y recorrer algunos de sus espacios más significativos, como las monumentales Termas de Fortuna, uno de los conjuntos termales romanos más importantes del valle del Duero, además de acercarse al foro y a otras áreas actualmente en proceso de investigación arqueológica. Para más información se puede acceder a la página web https://www.confloenta.es/

Confloenta fue fundada a comienzos del siglo I a. C., tras las guerras celtibéricas, como parte del proceso de reorganización del territorio llevado a cabo por Roma. La ciudad llegó a convertirse en uno de los principales núcleos urbanos del Alto Duero y mantuvo su ocupación hasta comienzos del siglo VIII. Su emplazamiento, en la confluencia de importantes vías de comunicación y rutas ganaderas, favoreció su desarrollo económico y administrativo durante siglos.