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Las noches son frías, oscuras y la tranquilidad el ambiente habitual en Cabezuela y Veganzones (Segovia), dos pequeños pueblos que ni en suma llegan al millar de vecinos. Sin embargo, aquella madrugada del 13 de enero todo se revolvió. Los primeros en verlo fueron los más tempraneros que se iban a trabajar y circulaban por la CL-603, la carretera que "vertebra el territorio" y une la capital segoviana con Aranda de Duero (Burgos).

"Vieron que había luces y una máquina ahí trabajando. Grabaron vídeos y tomaron imágenes y empezaron a difundir en redes sociales", relata el alcalde de Cabezuela, Florentino Descalzo, sobre la forma en la que se enteraron de que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) había comenzado a derribar el azud, "presa" como lo llaman ellos, del río Cega en Puente Mesa, con 500 años de historia.

Fue "con nocturnidad", mínimo a las 05:00 horas, según denuncia el alcalde de Veganzones, Pedro Cuesta, a lo que su regidor vecino añade que "sabían que no iba a caer bien entre la población". El azud de Puente Mesa se suma así a la larga lista de "obstáculos fluviales", se calcula que más de 500 desde el año 2000, que el Gobierno ha derribado en los últimos años.

La indignación ha sido de tal magnitud en estas localidades segovianas, que a primera hora de la mañana tuvo que actuar la Guardia Civil, ya que un grupo de vecinos se interpuso entre la maquinaria y el azud para tratar de parar la actuación.

"Cuando los vecinos se enteran de que están derribando la presa empiezan a acudir allí. Se juntaron unos cuantos y hay un grupo que se puso delante y la empresa adjudicataria, que tampoco tiene culpa, llama a la Guardia Civil para poder terminar su trabajo", relata Descalzo.

Cuesta explica que había vecinos que estaban "muy nerviosos" y el alcalde de Cabezuela incluso llegó a ver a algunos de ellos llorando. "Están disgustados, apenados. Me dio mucha lástima ver cómo la gente presenciaba que desaparecía algo que han estado viendo desde su niñez", apunta Descalzo.

Imagen del azud antes de su derribo Foto cedida

De la noche a la mañana, los vecinos de estos dos pequeños pueblos vieron desaparecer un "sitio emblemático" que durante décadas y siglos fue una "zona de esparcimiento y de recreo" en la que muchos aprendieron a nadar, hacían celebraciones y más antiguamente utilizaron para "lavar la lana o la ropa de invierno".

"Hubo incluso algún kiosko de campo", que operaba durante los veranos, recuerda aún Descalzo. El alcalde vecino de Veganzones asegura que a la gente le ha sentado "muy mal" y que la sensación que queda es de "impotencia porque te quitan algo que es parte de tu vida".

De la remodelación al derribo

En 2021, la CHD trasladó a estos ayuntamientos su intención de proceder al derribo del azud para "mejorar la continuidad fluvial" y reducir riesgos de accidentes, pues la infraestructura presentaba falta de mantenimiento por "desuso".

Falta de mantenimiento que, por cierto, no reconoce Pedro Cuesta, pero sí Florentino Descalzo, aunque este último subraya que ha sido la CHD la que "no lo ha mantenido" a pesar de ser de su competencia.

En cualquier caso, el alcalde de Cabezuela señala que tras notificarse el derribo hubo una reunión en 2022 en la que se acordó junto a la Delegación del Gobierno en Castilla y León y la CHD que, debido al "sentido especial, el valor histórico y que está arraigado en la población", se procedería a la rehabilitación del azud en vez de derruirlo.

La presa de Puente Mesa en 1968 Foto cedida

"Quedamos en que esta presa había que salvarla, que tenía que quedarse ahí. Hubo palabras de compromiso, aunque es verdad que no se firmó nada, pero todo estaba en una nota de prensa", señala Pedro Cuesta.

Florentino puntualiza que además "así consta en grabaciones y en las hemerotecas". Desde entonces, nada más se supo. Hasta aquella madrugada del martes 13 de enero. "13 y martes, casualmente", incide el alcalde de Veganzones ante la creencia popular de día de mala suerte.

Esta pérdida no se limita únicamente al territorio entre Cabezuela y Veganzones, sino que Pedro incluso lo hace extensivo a toda la provincia y visitantes porque es un "lugar que lo ha disfrutado muchísima gente".

Viendo la reacción social, se muestra convencido de que la "CHD se está dando cuenta de que no sabían la barbaridad que acaban de hacer". "No es una presa cualquiera, tenía una historia que culturalmente tenía un valor impresionante para la zona, de una belleza enorme y que ya pierde todo el encanto la zona", insiste.

Aquel azud que significó tanto para vecinos y foráneos ya no está, pero ahora ayuntamientos y CHD se sentarán en la mesa este próximo 20 de febrero para buscar las posibles soluciones. "A nosotros lo que nos importaba era la presa y lo importante es que no está", lamenta el alcalde de Veganzones.

Pero los dos regidores acudirán a esta próxima reunión, con el objetivo, ambos, de que vuelva a ser construida "ya que esto ha llegado a una magnitud enorme". "Con arreglo a lo que nos ofrezcan y nos digan, se lo comentaré a la gente del pueblo y ya decidiremos", avanza Cuesta.

Por su parte, Florentino Descalzo acudirá después de "este disgusto" para buscar soluciones y "poder trasladar el malestar que hay". Asimismo, anuncia que van a empezar pidiendo que la presa "se restaure y se devuelva a la situación original".

Imagen de la maquina, ya por la mañana, mientras derruía el azud de Puente Mesa CHD

"Ese es el punto de partida. En el caso de que nos digan que eso es inviable, nos tendrán que justificar por qué", avisa el alcalde de Cabezuela.

Y es que él no está dispuesto a asumir justificaciones como que el azud impide el paso de peces o corta la continuidad del río. "Hay sistemas para evitarlo, como son las escalas, tampoco es una presa demasiado grande para que interrumpa el discurrir del agua", explica.

En este sentido, reitera que hay "sistemas inventados", pero a partir de aquí no cierra la puerta a escuchar "qué otras propuestas nos hacen". Lo que más le ha dolido a Florentino de todo este proceder ha sido la falta de comunicación a los ayuntamientos.

Además, Florentino, que pertenece a una agrupación de electores sin afiliación política, defiende que la decisión de la CHD, dependiente del Gobierno de España, es por las "imposiciones desde unos sectores muy concretos que son muy minoritarios", en referencia a los socios del Ejecutivo central y las imposiciones de las directivas europeas.