Llevaba más de doce meses logrando pasar desapercibido, pero la huida de un conocido fugitivo de la justicia terminó este pasado sábado de la manera más inesperada.
La Policía Nacional ha detenido en Salamanca a un hombre que acumulaba hasta ocho órdenes de búsqueda y captura por causas de tráfico de drogas, robos con fuerza o falsificación.
De hecho, tres de esos requerimientos judiciales llevaban ya la orden expresa de detención.
La clave del arresto no estuvo en un gran dispositivo planificado durante semanas, sino en el instinto policial de varios agentes que se encontraban fuera de servicio.
Durante la madrugada del 3 de octubre cuando los policías fuera de servicio, vieron a un individuo colándose en un inmueble.
Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, lo reconocieron al instante y dieron el aviso inmediato a la sala de operaciones.
Tras ello, varias patrullas de servicio se desplazaron hasta el lugar y procedieron a su detención.
Tras pasar por la Comisaría Provincial para tramitar las diligencias habituales, el detenido fue conducido ante el Juzgado de Guardia de Salamanca, desde donde se tramitó su ingreso en prisión.
