Publicada

Tarde de expectación desbordada, ambiente aristocrático y aroma de las grandes citas de septiembre en La Glorieta, la Plaza de Toros de Salamanca. La Glorieta colgó el ansiado cartel de "No hay billetes" en sus taquillas para recibir una combinación de cartel de postín.

Sonaron con fuerza los acordes de 'Salamanca Tierra Mía' en el paseíllo, bajo la mirada de un callejón y unos tendidos cuajados de rostros conocidos: desde el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por el delegado territorial Eloy Ruiz y el alcalde de La Vellés, Javier Marcos —fiel seguidor de Ismael Martín—.

Pasando por la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, o el abogado y expresidente del Real Madrid, Ramón Calderón, hasta el exfutbolista de los 3 grandes equipos españoles —Madrid, Barça y Atleti—, Bernd Schuster, asiduo a la feria charra, escoltado por el matador Javier Valverde.

Abrió plaza un astado de Matilla que remató con furia en el burladero del 7, arrebatándole el capote a José Antonio 'Morante de la Puebla', engalanado para la ocasión con un precioso vestido blanco, plata y azabache.

Morante de la Puebla durante el paseillo. M.M.V.

Tras colocarlo al caballo con un remate de fina orfebrería, el toro se astilló uno de los pitones en el peto. Sin brindar, el genio sevillano inició su trasteo sobre la diestra, enjugando la justa fuerza del animal a base de compás y temple.

A aflorar los problemas del astado, Morante sacó el repertorio de la casa: naturales de seda, florituras y abanicos al ralentí que hicieron crujir La Glorieta.

Tras un pinchazo y una estocada desprendida sin puntilla, paseó una clamorosa ovación que agradeció haciendo varias reverencias de profundo respeto a la afición salmantina.

Morante de la Puebla frente al cuarto de la tarde. M.M.V.

El segundo de la tarde vio salir al tendido el vendaval de Ismael Martín. El de Cantalpino, nacido en Suiza, se fue a la 'porta gayola' para ejecutarla con impecable elegancia, ligando chicuelinas en los medios, una preciosa media de rodillas al más puro estilo Julio Robles y una revolera de cartel.

Tras gallear con el capote a la espalda hacia el caballo y a pesar de la flojedad del noble astado —que dio la vuelta al carnero—, el salmantino protagonizó un clamoroso tercio de rehiletes de poder a poder, rematado al quiebro hacia atrás y parado en la cara al más puro estilo 'Fandi'.

Brindó a su público e inició el trasteo de rodillas con arrojo.

Ismael Martín 'galleando' para meter el toro al caballo en el segundo de la tarde. Al fondo, Morante de la Puebla y Julio Norte. M.M.V.

Pese a que el animal perdía las manos de continuo, Ismael le extrajo todo lo que tenía dentro a base de valor, cariño y firmeza. Cobró una estocada desprendida que desató la petición de oreja, atenuada por el palco. Ovación para el torero y pitos al de Matilla en el arrastre.

Julio Norte recibió al tercero, 'Almendrigo', un animal reservón al que metió en vereda a base de verónicas de mano baja, una gaonera y una hermosa media de rodillas.

El momento de angustia llegó cuando el astado prendió tras un resbalón al subalterno Rafael Losa, acudiendo Morante al envite con el supremo celo del director de lidia.

Momento de la cogida al banderillero Rafael Losa. M.M.V.

Tras brindar a su gente, Julio Norte protagonizó un inicio de faena de rodillas de máxima tensión, abrochando series enteras en la boca de riego. El joven diestro desgranó muletazos de mucho empaque ante un astado de gran nobleza pero venido a menos por el pitón izquierdo.

Tras un conato de cogida, tiró los trastos a la cara en un alarde de torería con la chaquetilla abierta.

Cobró una estocada trasera y caída para escuchar un aviso y recoger una ovación, en medio del feo espectáculo de parte del público levantándose precipitadamente para acudir a las ambigús de los vomitorios antes de doblar el astado.

Desplante de rodillas de Julio Norte al tercero de la tarde . M.M.V.

En el cuarto, de nombre 'Esaborío', la tarde alcanzó su cenit lírico. El toro de la merienda acusó su condición de rajado, pero Morante regaló una verónica estelar ejecutada con su celestial genialidad.

Presto servidor Ismael Martín, recuperando el capote arrebatado por el burel, el diestro cigarrero firmó una faena de aromas añejos.

A los sones de un espontáneo que entonó una copla desde la grada, Morante toreó como los ángeles sobre ambos pitones, regalando naturales de trazo inverosímil. Amarró una estocada ligeramente tendida que mandó al toro al desolladero sin puntilla.

Paseó la oreja en una vuelta al ruedo inolvidable, acompañado por un niño de la mano, mientras desde el tendido infantil de la andanada del 8 coreaban su nombre y desde el tendido 8, le arrojaban un gran pan redondo típico de Salamanca.

Morante de la Puebla saludando al público tras completar la vuelta al ruedo de la oreja del cuarto de la tarde, con el pan redondo en la mano y el niño brindando oreja en mano. M.M.V.

Único, como siempre, el genio de La Puebla del Río.

Con el quinto, Ismael Martín volvió a apostar el todo por el todo a 'porta gayola'. El astado salió rebrincando y le arrolló el capote, pero el de Cantalpino se rehízo hincándose de nuevo para enjaretar dos largas cambiadas, verónicas y chicuelinas al paso hacia el caballo.

En banderillas ofreció un auténtico espectáculo a los sones de 'El Gato Montés', pidiendo incluso un cuarto par que le fue concedido por la presidencia bajo el delirio de sus paisanos.

Tras brindar emotivamente la faena al maestro Florencio Blázquez Moro 'Flores Blázquez', inició con un pase cambiado de rodillas.

Emotivo brindis de Ismael Martín al matador de toros salmantino Flores Blázquez. M.M.V.

Sin embargo, el mal uso de los aceros arruinó el trasteo: un pinchazo, y un pinchazo hondo, tan agarrado que le costó Dios y ayuda desacoplarlo con el descabello antes de que doblara el toro, escuchó una sonora ovación tras aviso.

Cerró la tarde 'Boticario', un astado de 504 kilos que acusó ciertos problemas de visión. Julio Norte lo recibió a 'porta gayola' y lo saludó con variadas florituras de capote.

Pese al mal juego del encierro —que provocó la protesta atronadora del tendido con el grito "Vaya joya Matilla, nos estás matando"—, el joven espada brindó su faena al rey de los toreros de todas las épocas, Morante de la Puebla.

Julio norte citando al sexto de la tarde. M.M.V.

Se hincó de rodillas en los medios para diseñar un trasteo de enorme mérito y firmeza, hilvanando arruzinas, toreando en redondo y arrimándose cuando el animal se quedaba sin gas.

Selló su labor con naturales de mucho trazo y una estocada desprendida de efecto fulminante. Paseó una merecida oreja antes de dar una vuelta al ruedo en la que volvió a repetirse la ya habitual e incontrolada invasión del ruedo por parte del público infantil.

En definitiva, una tarde de chispazos de arte y derroche de voluntad que deja un balance agridulce en el cierre del abono de una Feria de la Virgen de la Vega donde los triunfos de la cantera y de las figuras han tenido que sobreponerse, con más fe que posibilidades, a la constante falta de fuerza del ganado.

Multitud de jóvenes en el ruedo al acabar el último toro de la tarde. M.M.V.

Sin embargo, el mayor borrón de este ciclo no ha estado sobre el albero, sino en los despachos de la empresa BMF Toros. Resulta incomprensible e hiriente para el aficionado que se haya vuelto a erradicar de un plumazo la tradicional corrida de San Mateo, la emblemática 'corrida de la pana' del 21 de septiembre.

El Día de la Provincia, aquella cita sagrada en la que las gentes del campo charro abarrotaban La Glorieta ataviadas con sus trajes de labor y garantizaban el lleno hasta la bandera, sin importar el cartel que se anunciara, ha vuelto a quedar sepultada por la desidia empresarial.

Una lamentable pérdida más para el patrimonio cultural salmantino a manos de una gestión que prefiere dar la espalda a la memoria, al ambiente popular y a las raíces más puras de la afición charra.

Ficha técnica del festejo

Plaza de Toros de Salamanca. Feria de la Virgen de la Vega. 5ª de abono. Lleno de 'No hay billetes' en tarde agradable. Toros de Hermanos García Jiménez (Casa Matilla), de justa presentación, nobles, terciados y flojos de remos, de deslucido juego en línea general, para los diestros:

Morante de la Puebla: Ovación y oreja.

Ismael Martín: Ovación y ovación tras aviso.

Julio Norte: Ovación tras aviso y oreja.

Incidencias: En el festejo estuvo presente el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. Rafael Losa fue prendido por el tercero de la tarde sin consecuencias. Ismael Martín puso cuatro pares de banderillas al 5º tras concederle la presidencia un par extraordinario. El segundo y el sexto toro fueron pitados en el arrastre. El quinto fue pitado y aplaudido con división de opiniones.