El Ayuntamiento de Salamanca se ha adherido un año más a la iniciativa continental 'EUTreetag 2026', un programa destinado a concienciar a la ciudadanía sobre el impacto directo que tienen los árboles maduros en la salud social y la calidad ambiental.
A través de este proyecto, en el que participan más de 300 ciudades de 11 países de Europa, la capital charra ha etiquetado un total de 23 ejemplares emblemáticos repartidos por distintos barrios y espacios históricos de la ciudad.
Las etiquetas instaladas en el tronco de cada árbol muestran datos cuantificados mediante el software especializado 'i-Tree engine'.
Los cálculos reflejan que estos 23 ejemplares seleccionados aportan beneficios extraordinarios: producen el equivalente a 387 días de oxígeno al año para una persona, han eliminado 128.538 kilos de dióxido de carbono —compensando las emisiones de más de 1,1 millones de kilómetros recorridos en coche— y retienen anualmente cerca de 169.000 litros de agua de lluvia, evitando problemas de escorrentía.
Entre los ejemplares distinguidos se encuentran un tilo común en La Alamedilla, un ginkgo biloba en la calle Wences Moreno, un castaño de indias en el Campo de San Francisco, tres cedros del Himalaya en el paseo de Canalejas/Carmelitas, diez cedros del Atlas entre Anaya y Concilio de Trento, cuatro tejos en el parque de Colón, así como una morera, un laurel y un nogal en el Huerto de Calixto y Melibea.
Según ha destacado la concejala de Medio Ambiente, María José Coca, Salamanca roza los 20 metros cuadrados de zona verde por habitante —el doble de lo recomendado por la OMS— y superará muy pronto la barrera de los 200.000 árboles en todo el término municipal.
