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Hay lugares desde los que contemplar un eclipse puede convertirse en una experiencia mucho más especial.

Santa Marta de Tormes es uno de ellos. Este municipio salmantino cuenta con un escenario poco habitual para disfrutar de la gran cita astronómica: la Isla del Soto, un espacio natural de 14 hectáreas situado en pleno cauce del río Tormes y rodeado de vegetación de ribera.

Precisamente allí se concentrará este miércoles la programación preparada por el Ayuntamiento para vivir el eclipse solar, dentro de la propuesta astronómica ‘Caminos hacia el cielo’.

Se trata de una iniciativa que el Consistorio presentó en Madrid durante FITUR bajo el lema ‘Santa Marta Sorprende’.

La elección de la Isla del Soto no es casual. Su carácter abierto, su entorno natural y su ubicación junto al Tormes convierten este enclave en un escenario singular para levantar la mirada hacia el cielo y disfrutar del fenómeno astronómico en un entorno alejado de la habitual imagen urbana.

“No queríamos perder la oportunidad de diseñar una programación complementaria a esta gran cita astronómica”, explica el concejal de Turismo, Juan Carlos Bueno, quien considera que el eclipse puede convertirse en un importante reclamo para atraer visitantes a Santa Marta.

La localidad lleva meses preparando el terreno para esta cita.

Dentro de ‘Caminos hacia el cielo’ ya se han celebrado jornadas de observación de estrellas y una jornada informativa sobre el eclipse, actividades que han servido como anticipo de la programación prevista para los próximos meses.

Tras el gran evento del miércoles, el Ayuntamiento continuará con nuevas propuestas astronómicas durante septiembre y octubre.

Un eclipse entre árboles, agua y naturaleza

La Isla del Soto es uno de los grandes atractivos naturales de Santa Marta de Tormes. Este paraje fluvial, formado en el cauce del río, permite pasear, practicar deporte, montar en bicicleta, observar la fauna y la flora o disfrutar de un día al aire libre.

Sus 14 hectáreas de bosque de galería y espacios verdes hacen de este lugar un auténtico “pulmón verde” de la localidad.

El enclave dispone además de zona infantil, mesas y bancos de madera, un circuito de trial y cuatro puestos habilitados para la pesca.

Pero hay otro elemento que hace especialmente singular a Santa Marta: es una de las pocas localidades españolas que cuentan con una isla dentro de su propio término municipal destinada al uso público.

Los brazos del Tormes, la vegetación de ribera y la diversidad de especies convierten el entorno en un escenario privilegiado para disfrutar de la naturaleza.

Y este miércoles, también para disfrutar del cielo.

La jornada no terminará cuando finalice el espectáculo astronómico. Gracias a la colaboración de la Diputación de Salamanca, a las 22:30 horas comenzará una sesión de cine de verano al aire libre con la película familiar ‘Lilo & Stitch’.

La elección busca prolongar la experiencia y convertir la Isla del Soto en un punto de encuentro para familias y visitantes.

Estamos hablando de un evento que no se volverá a repetir en mucho tiempo”, señala Bueno, que destaca que el público que se acerque a contemplar el eclipse será previsiblemente muy diverso, desde los más pequeños hasta los mayores.

Para facilitar la asistencia de las familias, el Ayuntamiento ampliará el horario de apertura de la Isla del Soto y mantendrá abierto el Centro de Interpretación, que podrá utilizarse también para acceder a los baños.

Gafas homologadas para los niños

La seguridad será otro de los aspectos importantes de la jornada. Gracias también a la Diputación de Salamanca, el Ayuntamiento repartirá gafas homologadas para la observación del eclipse entre los niños menores de 12 años.

Las familias de Santa Marta que cumplan este requisito podrán recogerlas este martes, entre las 17:30 y las 18:30 horas, en el Ayuntamiento.

Así, Santa Marta de Tormes se prepara para convertir un fenómeno astronómico excepcional en una experiencia que combina ciencia, naturaleza, turismo y ocio familiar.

Con el Tormes como telón de fondo y la Isla del Soto como escenario, el municipio salmantino quiere demostrar que para disfrutar del eclipse no solo importa mirar al cielo: también importa el lugar desde el que se hace.