Salamanca seguirá siendo Ciudad Amiga de la Infancia hasta el año 2029.
El Ayuntamiento ha recogido esta semana la renovación de este reconocimiento concedido por Unicef España para el periodo 2026-2029, un sello que la ciudad ostenta desde el año 2016.
Esta distinción reconoce el compromiso municipal con la defensa de los derechos de la infancia y la adolescencia, así como con el impulso de políticas públicas que contribuyan a mejorar su bienestar.
El programa Ciudades Amigas de la Infancia busca promover la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño en el ámbito local.
Su objetivo es que los ayuntamientos desarrollen medidas eficaces para proteger a los niños, fomentar su participación y hacer de las ciudades espacios más habitables y seguros para la población más joven.
En el caso de Salamanca, el Consistorio considera prioritarias las políticas dirigidas a asegurar el bienestar y el desarrollo pleno de los niños y adolescentes.
Por ello, desarrolla actuaciones de sensibilización, prevención e intervención ante situaciones de desprotección, con especial atención a los menores en riesgo de exclusión social.
Entre los recursos municipales destacan los servicios especializados de apoyo a las familias, la información y formación para quienes desempeñan funciones parentales y las medidas destinadas a facilitar la conciliación familiar y laboral.
En este ámbito se enmarcan programas como Intervención con Familias, Educar en Familia y las ludotecas municipales.
El Ayuntamiento también colabora con Aprome para favorecer la protección de menores y con la Asociación Salmantina contra el Bullying y Cyberbullying (Ascbyc) para prevenir el acoso escolar.
Estas actuaciones forman parte de una línea de trabajo compartida entre el Ayuntamiento de Salamanca y Unicef Comité Español para promover los derechos de niños, niñas y adolescentes.
La renovación del sello confirma que Salamanca sigue cumpliendo los requisitos del programa y mantiene su compromiso con una ciudad más protectora, participativa e inclusiva para la infancia.
El reconocimiento como Ciudad Amiga de la Infancia refuerza, además, una forma de entender las políticas municipales en la que los niños y adolescentes no son solo destinatarios de servicios, sino también parte activa de la vida de la ciudad.
