Salamanca se prepara para una movilización que busca ser un punto de inflexión contra el aislamiento por tren que sufre la provincia.
Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha sido de los primeros en confirmar que el próximo 10 de mayo estará en la Plaza Mayor, sumándose al frente común convocado por el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo tras la reunión de todos los miembros de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril. "Debemos reclamar todos unidos contra el aislamiento ferroviario de nuestra tierra" afirman los leonesistas.
Para la formación, sobran los motivos para salir a la calle y exigir al Gobierno central un trato que, sencillamente, sea digno para los salmantinos.
El apoyo de UPL no es una sorpresa, ya que el partido lleva tiempo pidiendo que instituciones, sindicatos y asociaciones dejen a un lado las siglas para defender juntos el futuro de la tierra.
Sienten que Salamanca está perdiendo demasiados trenes, y no solo en sentido figurado: desde la eliminación de la conexión directa con Barcelona hasta el eterno retraso en la electrificación hacia Portugal, que debía estar lista hace seis años.
A esto se suma el "olvido" de la Ruta de la Plata, cuyo estudio sigue guardado en un cajón pese a que el plazo venció hace meses, o la pérdida de servicios vitales en Ciudad Rodrigo y las conexiones con Lisboa e Irún.
Para los leonesistas, este "maltrato ferroviario" no es solo una molestia para los viajeros, sino un lastre real para la economía y la logística de toda la provincia.
Por eso, hacen un llamamiento a que el 10 de mayo se escuche un grito unánime en el corazón de la ciudad.
Consideran que es el momento de anteponer Salamanca a cualquier interés político, porque el aislamiento ferroviario es un problema que, al final del día, termina afectando al bolsillo y al bienestar de todos los vecinos.
