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El Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes (Salamanca) sigue trabajando para que sus calles sean lugares de encuentro y no solo zonas de paso.

El Ayuntamiento ha comenzado a transformar la entrada del pabellón Francisco Samaniego Fay con una idea que va mucho más allá del ladrillo y el cemento: el objetivo es derribar los muros y vallas que separaban este edificio de la plaza Tierno Galván para que ambos espacios se fundan en uno solo.

Es un paso más para conseguir que el entorno sea más abierto, luminoso y, sobre todo, mucho más acogedor para las familias que lo disfrutan cada día.

El concejal Norberto Flores, al fondo el avance de las obras. Com. Santa Marta de Tormes.

Con una inversión de algo más de 46.000 euros, los operarios ya están retirando el hormigón y el vallado antiguo que hacían que el acceso al pabellón pareciera un recinto cerrado y aislado.

Al eliminar estas barreras, los vecinos ganarán 300 metros cuadrados de plaza, que lucirá renovada con nuevos adoquines, una fachada recién pintada y zonas ajardinadas.

Como explica el concejal Norberto Flores, se trata de dar luz y amplitud a un punto neurálgico del municipio donde se cruzan colegios y centros deportivos, convirtiendo lo que antes estaba cerrado en un espacio común donde pasear y convivir con mayor comodidad.