En la Universidad de Salamanca se ha creado una herramienta que devuelve la vida a uno de los periodos más intensos y convulsos de la historia contemporánea de España. Se llama 'Luz y Taquígrafos: Debates parlamentarios de la Segunda República Española (1931-1945)'.
Esta base de datos reúne por primera vez todos los debates de las Cortes republicanas en un formato digital estructurado, abierto y accesible. El proyecto transforma miles de páginas de diarios de sesiones oficiales en un recurso analizable y potente.
Contiene 755 sesiones plenarias completas y alrededor de 107.000 intervenciones únicas. Cubre las tres legislaturas republicanas: las Cortes Constituyentes de 1931-1933, la Segunda Legislatura de 1933-1935 y la del Frente Popular de 1936.
Además, se extiende hasta 1945 al incorporar las sesiones de las Cortes republicanas en el exilio, incluidas las cinco celebradas en México durante la Guerra Civil y la posguerra.
El profesor Rodrigo Rodrigues-Silveira, uno de los impulsores principales del proyecto, explica, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, el origen de la iniciativa y destaca que la idea surgió durante un curso de formación docente centrado en análisis de texto.
El objetivo era explorar "cómo las nuevas tecnologías podían ayudar a procesar y comprender grandes volúmenes de información textual, algo que requiere necesariamente técnicas computacionales". A partir de esa experiencia académica surgió una pregunta más ambiciosa.
El Congreso de los Diputados ya había digitalizado los diarios de sesiones de la Segunda República, pero estos materiales permanecían sin uso.
Este equipo decidió convertir ese archivo en una base de datos viva y útil sobre un periodo de valor histórico y actual de la Segunda República.
Paralelismos con la actualidad
"Se trata de un sistema político altamente fragmentado, con una polarización muy elevada y debates sobre temas que siguen presentes en la agenda española actual, como el rol de la mujer en la sociedad, los nacionalismos periféricos, la laicidad o la configuración del Estado", comenta.
El equipo, formado por Rodrigues-Silveira, Fátima García-Díez, Iván Llamazares, Elena Martínez-Barahona y Eduardo Barreto Martín, trabajó con rigor en la transformación de los textos.
Cada intervención se convirtió en una línea estructurada que incluye fecha, número de sesión, nombre del diputado, partido, familia política −nacionalistas, conservadores, republicanos, socialistas, comunistas u otros−, circunscripción electoral e ideología asignada.
"Es todo texto y lo que convertimos fue los textos de los diarios de sesiones en líneas de intervención", explica el profesor.
"Por ejemplo, el presidente abre la sesión, identificamos la fecha, el número de sesión, decimos lo que dice el presidente y toda la información y a partir de ahí podemos hacer análisis muy importantes sobre de qué hablan, qué perspectiva tenían y qué ideología tenían", señala.
La base de datos es de dominio público. Cualquier investigador, docente o ciudadano puede acceder a ella y utilizarla libremente.
Esta estructura permite realizar análisis sistemáticos que antes resultaban muy laboriosos, como estudios de frecuencia temática, mapas de polarización o seguimiento detallado de la evolución de determinados debates a lo largo del tiempo.
La Segunda República ofrece un espejo claro de las dinámicas de un parlamento profundamente dividido.
"Evitar que vuelva a pasar"
El corpus permite observar cómo crecía la crispación sesión tras sesión, cómo las minorías bloqueaban iniciativas de las mayorías y cómo los discursos extremistas ganaban terreno mientras los sectores moderados perdían capacidad de influencia.
Rodrigues-Silveira subraya la utilidad práctica de esta herramienta para entender fenómenos políticos actuales.
"Nos sirve para entender cuáles son las características de un sistema político altamente polarizado y fragmentado, cómo se dan los debates y cómo identificamos de manera temprana el crecimiento de polarización a niveles altísimos que pueden ser preocupantes", señala a este medio.
El docente advierte de que "todo eso nos da lecciones sobre qué debemos mirar para evitar que vuelva a pasar algo como lo que pasó después", en referencia al golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y el estallido de la guerra civil española.
"Muchos de los debates de entonces continúan presentes en el debate político español. La cuestión territorial, el uso de las lenguas cooficiales, la noción de soberanía estatal o el papel de la religión en la esfera pública son temas que no se han cerrado", añade.
Y destaca que "muchos argumentos que se usaban en la Segunda República siguen usándose para temas como el nacionalismo, la lengua o la soberanía".
"Es muy interesante porque son debates que no se han resuelto, siguen vigentes y son temas a resolver en la política española”, afirma el profesor.
Un gran corpus iberoamericano
'Luz y Taquígrafos' no es un proyecto aislado. Forma parte de una iniciativa más amplia liderada por Rodrigues-Silveira desde la Universidad de Salamanca.
El objetivo es construir un gran corpus de debates parlamentarios en español y portugués que incluya España desde 1977, Portugal desde 1976 y otros 12 países de América Latina.
En el caso de los países latinoamericanos, los datos cubren principalmente los periodos posteriores a las redemocratizaciones, algunos desde los años 70 y otros desde los años 2000.
La intención del equipo es ir ampliando progresivamente la cobertura histórica para enriquecer aún más el recurso.
"Estamos reuniendo bases de datos en español y en portugués para tener un amplio corpus de debates parlamentarios que pueden dar lugar a varias investigaciones en el futuro sobre cómo funciona la política parlamentaria en el mundo iberoamericano", explica Rodrigues-Silveira.
Esta red de bases de datos abre numerosas posibilidades para la investigación comparada. Permite contrastar la España de los años 30 con otros parlamentos europeos o latinoamericanos de la misma época y analizar patrones comunes en contextos de alta tensión democrática.
Una utilidad multidisciplinar
"Es una base muy interesante para ver sistemas comparados y comparar este momento de la política española con otras bases de otros países y ver qué pasaba en los años 20 y 30 en los debates parlamentarios, puede dar lugar a investigaciones comparadas muy interesantes", señala.
El valor del corpus trasciende la ciencia política. Historiadores encuentran aquí una fuente primaria de gran riqueza. Los juristas pueden analizar con detalle la gestación de la Constitución de 1931 y los procesos deliberativos que la hicieron posible.
Los sociólogos pueden rastrear la irrupción de las primeras diputadas y la evolución de los discursos sobre igualdad de género. Los expertos en lenguaje y discurso disponen de material abundante para estudiar cómo se construía la argumentación en momentos de máxima crispación.
"Este corpus puede servir para distintas áreas de conocimiento, tanto para historiadores como juristas. Por ejemplo, el material de la legislatura constituyente es muy interesante para expertos en Derecho Constitucional", indica Rodrigues-Silveira.
En el ámbito educativo, la base ofrece ventajas claras. Permite a los estudiantes acercarse a conceptos clave de la política parlamentaria con la distancia analítica que proporciona el estudio del pasado, evitando la carga polémica que suelen generar los ejemplos del presente inmediato.
Las nuevas tecnologías han hecho posible procesar volúmenes de texto que antes resultaban prácticamente inabordables, combinando análisis cuantitativos y cualitativos de forma innovadora.
Una perspectiva histórica profunda
En un contexto en el que muchos parlamentos enfrentan fragmentación partidista, coaliciones inestables y un aumento de la agresividad en el lenguaje político, 'Luz y Taquígrafos' aporta algo más valioso que simples datos: una perspectiva histórica profunda y documentada.
Muestra que la polarización extrema y las dificultades para alcanzar acuerdos no son fenómenos nuevos. Ya existían cuando los taquígrafos del Congreso registraban con precisión cada intervención en el hemiciclo.
El proyecto invita a la comunidad académica a explorar sus posibilidades y a proponer nuevas líneas de investigación. Conocer en detalle los debates del pasado no es solo un ejercicio de memoria histórica.
Es una forma inteligente de comprender mejor las dinámicas de las democracias actuales y de fortalecerlas frente a los riesgos que ya se manifestaron hace casi un siglo.
Casi 100 años después de aquellas sesiones turbulentas, las voces de los diputados republicanos vuelven a resonar con fuerza. Gracias al trabajo riguroso del equipo de la Universidad de Salamanca, aquellos debates apasionados y a veces dramáticos siguen vivos.
Ofrecen lecciones claras sobre la fragilidad de las instituciones democráticas y sobre la necesidad de proteger el diálogo y el respeto mutuo en el espacio público. Escucharlas con atención hoy resulta más necesario que nunca.
