En vísperas del inicio del Carnaval del Toro, el alcalde de Ciudad Rodrigo detalla el estado de los preparativos, las medidas de organización y seguridad previstas, así como la importancia económica y social de una de las fiestas más emblemáticas de la ciudad, la provincia y Castilla y León.
¿Qué significa para usted, como alcalde y como mirobrigense, la llegada del Carnaval del Toro?
Ante todo, el Carnaval del Toro representa identidad, tradición y futuro para la ciudad. Yo, como un farinato más, vivo estos días con los mismos nervios y la misma ilusión que todos los mirobrigenses, porque para nosotros el Carnaval, como siempre decimos, es mucho más que un evento: es un sentimiento.
Para mí, como persona nacida y criada en Ciudad Rodrigo, simboliza esa expectativa compartida por tantos vecinos. Además, desde la responsabilidad del cargo que ostento, implica el deseo y el compromiso de que todo salga bien, de que todo esté preparado de forma adecuada y de que vivamos un Carnaval que permanezca en la memoria colectiva de todos.
¿Cómo se mantiene el equilibrio entre tradición y modernidad en una fiesta con tanta historia?
El Carnaval del Toro es una fiesta con una larga tradición y una profunda solera. En Ciudad Rodrigo se corren toros, al menos, desde el año 1417 en la plaza en la que nos encontramos, tal y como recogen las referencias históricas más antiguas. Sin embargo, más allá de su antigüedad, el Carnaval es una fiesta del pueblo y, precisamente por ello, ha sabido evolucionar con el paso del tiempo gracias a la participación de muchas personas y colectivos.
En esta edición, por ejemplo, ha tenido un protagonismo especial la Asociación Carnaval del Toro.es, que celebra su vigésimo aniversario. Lo que comenzó como una plataforma de difusión online del Carnaval ha dado lugar, a lo largo de estos años, a iniciativas ya consolidadas como el Campanazo, el Toro de Cenizos, el tentadero de jóvenes o el tentadero de aficionados prácticos, que se celebra el jueves y que este año alcanza su segunda edición como una de las principales novedades.
Por todo ello, el Carnaval del Toro es tradición, pero también innovación: una fiesta viva y en constante evolución.
¿Qué momento del Carnaval espera personalmente con más emoción cada año?
Para mí, el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo es una suma de momentos. Tengo que decir que el Campanazo me parece uno de los instantes de mayor exaltación farinata, cuando la plaza se viste de naranja, el color del farinato, y resulta impresionante ver a miles de personas reunidas para presenciar ese primer toque de campana.
También destaco la solemnidad del Pregón Mayor, un acto en el que se reconoce a una persona con una estrecha vinculación con la tauromaquia; en esta ocasión, Alejandro Talavante, pregonero de 2026. Todos los pregoneros de años anteriores han realizado un gran esfuerzo y han sabido anunciar nuestras fiestas con palabras que las han engrandecido.
Y, más allá de los actos oficiales, el Carnaval se vive en cada encuentro con los amigos y con la familia, en una celebración que se disfruta en la calle. Me quedo, especialmente, con ese ambiente festivo que lo impregna todo y con la sensación de que, en Ciudad Rodrigo, durante el Carnaval, nadie es forastero.
Marcos Iglesias, alcalde de Ciudad Rodrigo
La seguridad es una preocupación clave durante el Carnaval. ¿Qué medidas especiales se han reforzado este año?
Además del trabajo de la Policía Local, cuyos cerca de veinte agentes se encuentran a pleno rendimiento durante estos días, este año la Guardia Civil ha desplegado un dispositivo especialmente reforzado, con un incremento muy notable de efectivos. Como ya ocurrió el año pasado, se cuenta también con la presencia de Guardia Civil a caballo y con una estrecha colaboración con las fuerzas de seguridad de Portugal. Por ello, cada año se refuerza y amplía el dispositivo de seguridad, un aspecto fundamental para el buen desarrollo de la fiesta.
El Carnaval del Toro es una celebración sana y popular, pero también conlleva riesgos evidentes. El principal es la presencia de toros a todas horas, cerca de medio centenar en total, lo que exige una vigilancia constante. A ello se suma la gran concentración de personas, que también requiere especial atención. No obstante, lo habitual es que el Carnaval transcurra con mínimas incidencias y, cuando estas se producen, la respuesta del operativo sanitario y de seguridad suele ser rápida y adecuada.
En ello deseo que incida, ¿cómo es la coordinación entre el Ayuntamiento, fuerzas de seguridad y servicios sanitarios en estos días?
El pasado 4 de febrero se celebró una Junta de Seguridad en la que se puso en común todo el dispositivo previsto para el Carnaval. La coordinación entre los distintos cuerpos y entidades es total: Guardia Civil, Policía Local, Cruz Roja —que aporta más de un centenar de voluntarios—, el equipo médico de la plaza, estrechamente vinculado al Carnaval, así como el conjunto de profesionales sanitarios y otras entidades colaboradoras.
Todos ellos cuentan con una amplia trayectoria y una experiencia consolidada a lo largo de los años, lo que permite que, ante cualquier eventualidad, el modo de actuación esté perfectamente definido. Como alcalde, mi papel en esta Junta es fundamentalmente de coordinación y dirección, tanto de los eventos como de la respuesta ante posibles imprevistos.
En cualquier caso, contamos con grandes profesionales, altamente cualificados y con una dilatada experiencia. Quiero destacar, de manera especial, la labor de los voluntarios de Cruz Roja, un ejemplo de compromiso y entrega, que año tras año superan el centenar de efectivos en Ciudad Rodrigo y repiten su participación en todas las citas del Carnaval.
¿Qué impacto tiene el Carnaval del Toro en la economía local y en el empleo?
El impacto económico del Carnaval es enorme. Ciudad Rodrigo cuenta con más de un centenar de establecimientos hosteleros, por lo que la inyección económica para este sector resulta fundamental. Además, este efecto no se limita únicamente a los días de Carnaval, ya que en las semanas previas se percibe un notable incremento de la actividad. Desde prácticamente el final de la Navidad, y con al menos un mes y medio de antelación, aumentan las reuniones de colectivos y peñas, así como los encuentros y comidas organizadas, lo que genera, sin duda, un impacto económico muy significativo.
No me atrevo a concretar una cifra exacta del volumen económico que puede moverse en Ciudad Rodrigo durante estos días, pero, si el tiempo acompaña, se prevé que a lo largo del fin de semana y del conjunto del Carnaval se superen las 80.000 personas. Esto supone una inyección de varios millones de euros para la ciudad y su entorno.
A ello se suma la plena ocupación hotelera, en una ciudad que dispone de más de 1.200 plazas en establecimientos reglados, así como el notable aumento del mercado de alquiler durante estas fechas, lo que contribuye de manera directa al impulso económico de toda la zona de influencia.
¿El Carnaval ayuda a fijar población y a proyectar Ciudad Rodrigo hacia el exterior?
Especialmente para los visitantes, el Carnaval del Toro es un elemento clave de proyección exterior. Es, sin duda, uno de los acontecimientos que más visibilidad internacional otorgan a Ciudad Rodrigo. Existen peñas integradas por personas procedentes de Estados Unidos, Rusia, Irlanda y otros muchos países, lo que refleja cómo el Carnaval es cada vez más conocido en distintos puntos del mundo.
La proyección mediática del Carnaval, visible incluso en América y en el conjunto de los territorios taurinos, ha convertido a Ciudad Rodrigo en un referente. Se trata, además, de una de las primeras grandes citas taurinas del año y, probablemente, una de las fiestas con mayor tradición, lo que marca el inicio del ciclo taurino en España.
Todo ello contribuye de manera decisiva a dar a conocer Ciudad Rodrigo y a despertar el interés de quienes nos visitan, animándolos a regresar en otros momentos del año. Durante el Carnaval, la ciudad se transforma por completo, con instalaciones y dispositivos específicos que después se desmontan, lo que invita a descubrirla también fuera de estas fechas.
Asimismo, como ocurre con cualquier actividad que genera empleo, durante estos días se produce un descenso del desempleo y un impulso general de la actividad económica, contribuyendo de forma directa a la creación de riqueza en la ciudad y su entorno.
¿Qué desafíos cree que afronta el Carnaval del Toro en los próximos años?
Soy consciente de que, en el ámbito taurino, se ha alcanzado un nivel óptimo desde el año 2020. Aunque accedí al cargo en 2019, mi primer Carnaval fue el de 2020, y considero que desde entonces se ha dado un impulso muy importante al Carnaval del Toro en términos cualitativos, con la presencia de figuras destacadas del toreo, ganaderías de primer nivel y, sobre todo, toros muy bien presentados.
Este esfuerzo es algo que actualmente se reconoce de forma generalizada. No obstante, el reto para los próximos años pasa por reforzar el apartado musical y de ocio, un aspecto cada vez más relevante debido al creciente número de asistentes. En este sentido, el compromiso que asumimos, especialmente de cara al próximo año, es mejorar la oferta musical y de entretenimiento tras los festejos taurinos, principalmente en la franja comprendida entre las ocho y las once de la noche, un ámbito en el que centraremos nuestros esfuerzos en los años venideros.
Cambiando un poco de asunto. En este año y medio que le queda de legislatura, ¿qué desafíos tiene el Ayuntamiento??
Todo lo que hemos impulsado hasta ahora debe consolidarse y sacarse adelante, ya que afrontamos objetivos de gran envergadura. El año que acaba de concluir ha sido histórico desde el punto de vista presupuestario: partíamos de un presupuesto inicial de 12 millones de euros y lo hemos cerrado en torno a los 30 millones de euros.
Este incremento se debe, fundamentalmente, a la recepción de fondos procedentes de otras administraciones públicas, así como a ingresos extraordinarios derivados de la implantación de la planta fotovoltaica, que supondrá un impulso muy importante para Ciudad Rodrigo.
¿Qué proyectos tienen encima de la mesa?
Desde el punto de vista turístico, uno de los principales objetivos es culminar el Plan de Sostenibilidad. En estos momentos se está actuando en el Palacio de Cartago, que se convertirá en un centro de recepción de visitantes de la ciudad, así como en el desarrollo del Plan de Sostenibilidad del río Águeda, una estrategia fundamental para poner en valor este recurso natural.
En el ámbito industrial, ya se ha licitado el polígono de Terralba, que cuenta con adjudicatario, por lo que en las próximas semanas comenzarán las obras. Asimismo, la Junta de Castilla y León ha licitado el polígono de Las Viñas, lo que supondrá un importante impulso para el desarrollo industrial del municipio.
Otro de los retos prioritarios es la puesta en marcha de la piscina municipal. Ciudad Rodrigo contaba con instalaciones privadas que cerraron en el año 2020, por lo que el compromiso del Ayuntamiento es abordar esta necesidad y avanzar en la construcción de una piscina al aire libre. De este modo, los mirobrigenses podrán disponer de una instalación deportiva complementaria al uso del río, que, aunque es un espacio de extraordinaria belleza, no debe ser la única alternativa de ocio acuático en la ciudad.
¿Cuál es el compromiso de la Junta de Castilla y León?
En cuanto a la Junta, considero que el compromiso ha sido muy elevado. En estos cuatro años, Ciudad Rodrigo ha recibido numerosos fondos de la Junta de Castilla y León, lo que ha permitido que nuestra ciudad ocupe un lugar destacado, como no podía ser de otra forma. Estamos muy agradecidos, y los resultados son evidentes, como la creación de un centro de innovación, donde Ciudad Rodrigo se posiciona como referente dentro del Plan de la Raya. Además, hay otros tres proyectos menores que también están en marcha.
¿Qué legado le gustaría dejar como alcalde en relación con el Carnaval?
Creo que hemos dejado un legado muy significativo en este tiempo. La presencia de figuras del toreo, la mejora en la calidad de los festejos, la recuperación del prestigio del Pregón Mayor, que había decaído en los últimos años, y la restauración de la Corte de Honor son solo algunos ejemplos.
El sábado del Carnaval, el encierro, que antes contaba con solo tres toros, ha vuelto a celebrarse con cinco, rescatando además los toros de la capea nocturna. Considerábamos que un Carnaval como el nuestro debía recuperar ese prestigio. Asimismo, las vaquillas del domingo de Piñata, que habían sido suprimidas, se han retomado, y el jueves de Casetas se ha consolidado un tentadero para aficionados prácticos, organizado por la Asociación Carnaval del Toro.es con el apoyo del Ayuntamiento.
En definitiva, creo que el gran legado es que el Carnaval del Toro ha dejado de ser solo un evento nacional para convertirse en una fiesta de proyección internacional.
¿Qué consejo daría para disfrutar del Carnaval con respeto y responsabilidad?
Deseo que todo el mundo disfrute al máximo, que viva el Carnaval en la calle y, sobre todo, que seamos conscientes de que para vivirlo con intensidad es necesario hacerlo con amistad y armonía entre todos.
Por supuesto, quiero desear a todos unas felices fiestas. Y a quienes nos visitan desde fuera, que se lleven el recuerdo más inolvidable de nuestra ciudad. Muchas gracias.
