Las Fiestas de San Froilán suman este año un matiz cromático y musical completamente inédito.
A la elegancia de las Cantaderas, el crujir de los carros engalanados y el despliegue imponente de los pendones leoneses se le unirá en esta ocasión el ritmo de las marchas moras y cristianas de Alcoy, en una cita pensada para tender puentes entre dos de las expresiones folclóricas más arraigadas del país.
La iniciativa, impulsada por la concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de León junto al municipio de Valverde de la Virgen y la Asociación de Pendones Reino de León, traerá hasta la capital a la Filà de Cides, una de las agrupaciones más reconocidas de la fiesta alcoyana declarada de Interés Turístico Internacional.
Los leoneses podrán comprobar el nivel de detalle de sus ropajes y boatos el sábado 3 de octubre, cuando la delegación alicantina se sume a la comitiva que recrea el milenario Tributo de las Cien Doncellas a partir de las 18:15 horas.
Sin embargo, la estampa más singular se vivirá la mañana del domingo 4 de octubre.
Los miembros de la filà acompañarán a los centenares de pendones concejiles en su habitual recorrido entre la plaza de San Marcos y la Catedral de León, uniendo en un mismo trazado la majestuosidad de las telas leonesas con la música de banda y la vistosidad festera del Levante.
Un intercambio de identidades que promete llenar el casco histórico de sabor, fiesta y dinamismo popular.
