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El primer Procurador del Común de Castilla y León, Manuel García Álvarez, falleció en la madrugada de este viernes a los 82 años de edad en León.

En la Universidad de León ejerció como catedrático de Derecho Constitucional y en la que asumió distintas responsabilidades académicas y de gestión, entre ellas la Secretaría General de la ULE.

Su concepción del Derecho, unido a su capacidad para comprender y acercar posiciones diferentes, llevó a Manuel García Álvarez a convertirse en una figura de consenso y a asumir en 1995 la responsabilidad de convertirse en el primer Procurador del Común de Castilla y León, institución que dirigió hasta el año 2005.

Su nombramiento contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios y respondió a la confianza depositada en un jurista capaz de conciliar diferentes sensibilidades. Durante su mandato trabajó para consolidar y dignificar una institución que iniciaba entonces su trayectoria en Castilla y León.

Esa capacidad para tender puentes también quedó reflejada en su propia trayectoria académica y personal, en la que consiguió conciliar visiones políticas que hoy parecen irreconciliables, logrando poner de acuerdo a los que fueran sus profesores asociados, Mario Amilivia y José Luis Rodríguez Zapatero.

La Universidad de León quiso despedirse este viernes del catedrático, al que calificó de "un referente" del Derecho Constitucional en Castilla y León, cuya trayectoria estuvo marcada por "una profunda vocación universitaria, por su compromiso con el servicio público y por una forma de entender el Derecho como una herramienta al servicio de las personas".

Especialista en constitucionalismo soviético, Manuel García Álvarez desarrolló una intensa trayectoria académica e investigadora.

En la misma abordó el Derecho Constitucional desde una mirada abierta e internacional, "dejando una profunda huella en quienes fueron sus estudiantes y discípulos, a los que transmitió una manera rigurosa y, al mismo tiempo, profundamente humana de entender el Derecho".

Su magisterio se extendió a varias generaciones de estudiantes, que recuerdan especialmente su "claridad expositiva y su facilidad pedagógica", cualidades que le permitían acercar una disciplina eminentemente teórica como el Derecho Constitucional.

Así lo destacó la decana de la Facultad de Derecho, Susana Rodríguez Escanciano, quien recuerda a Manuel como un profesor que hacía "especialmente accesible" el estudio de las constituciones y cuya figura permanece "muy presente entre quienes fueron sus alumnos".

Con esta idea coincidió la también catedrática de Derecho Constitucional, María Esther Seijas, que destacó la influencia que tuvo en su trayectoria académica.

Ello debido a que fue García Álvarez quien le propuso y dirigió su tesis doctoral sobre la configuración asimétrica de las comunidades autónomas, un trabajo que marcaría posteriormente su especialización en el ámbito de la organización territorial del Estado.

Entre los aspectos que sus discípulos recuerdan con mayor admiración destaca "su forma profundamente humana de entender el Derecho, concebido siempre como una herramienta al servicio de las personas".

"Era un hombre que entendía que el Derecho debía estar al servicio de alguien con nombres y apellidos", resumió Seijas.

Mirada internacional

Quienes compartieron con él su trayectoria académica destacaron también su carácter trabajador, exhaustivo y riguroso, unido a una profunda dimensión humana y a una permanente curiosidad intelectual que le llevó a ampliar constantemente sus horizontes académicos y personales y que se reflejó tanto en su especialización internacional como en su interés por la escritura y la literatura.

Su formación estuvo marcada igualmente por esta vocación internacional. Fue alumno del Colegio de Europa, donde obtuvo el Diploma de Estudios Europeos Avanzados de Ciencia Política, y entre 1974 y 1976 fue becario de investigación en la Universidad de Harvard.

Además, su relación académica con Rusia fue especialmente intensa, de forma que, tras su primera estancia en la Universidad de Vorónezh, trabajó entre 1991 y 1993 como experto extranjero en la Comisión Constitucional del Parlamento de la Federación Rusa y participó en la Asamblea Constitucional celebrada en el Kremlin en 1993.

También colaboró con el Consejo de Europa en distintos congresos celebrados en Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo.

Políglota y autor de numerosos trabajos en lengua rusa, llegó a utilizar durante sus investigaciones una máquina de escribir cuyas teclas incorporaban también el alfabeto cirílico. Cultivó además la escritura literaria y publicó las colecciones de relatos Veladas de la casa rectoral y Cuentos de la meseta.

En los últimos años trabajaba en la redacción de sus memorias.

Un compromiso "decisivo"

El presidente de la Junta y del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, lamentó este viernes "profundamente" el fallecimiento de Manuel García Álvarez, primer Procurador del Común y catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de León (ULE).

En un mensaje en X, Mañueco destacó que su compromiso fue "decisivo" para consolidar la institución del Procurador del Común, que señaló es "esencial" para la defensa de los derechos de los ciudadanos de la Comunidad, ya que Manuel García Álvarez ostentó el cargo entre 1995 y 2005.

"Mi más sentido pésame a sus familiares y amigos", concluyó el presidente de la Junta.

El procurador del Común, Tomás Quintana, destacó hoy que Manuel García Álvarez, la primera persona que dirigió la institución, contribuyó con su “buen hacer” y “experiencia” como profesor universitario, a la puesta en marcha y consolidación de este órgano, pues ostentó el cargo entre el año 1995 y 2005.

"Ha sido un referente"

En ese sentido, Tomás Quintana subrayó en declaraciones a Ical que el Procurador del Común hoy se mantiene en unos "niveles adecuados de trabajo" y de "respuesta a las inquietudes" de los ciudadanos gracias a la labor de quien fue su primer titular, ya que subrayó consolidó la forma de trabajar, así como la dotación de personal.

Asimismo, recordó que Manuel García Álvarez imprimó su "larga experiencia" como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de León y como gestor de esta institución académica, pues fue secretario general. Todo ello, recordó, revertió en la consolidación del Procurador del Común.

En un ámbito más personal, Tomás Quintana recordó que conoció al fallecido en la década de los 80 del siglo pasado cuando de joven era profesor ayudante de Derecho Administrativo, ya que compartían el ámbito del derecho público.

Además, alabó su dedicación a los alumnos ya que apuntó era un "gran profesor". "No he escuchado a nadie que no tenga un recuerdo positivo de él", añadió.

"Ha sido un referente", recordó el procurador del Común, quien añadió que también colaboraron en el ámbito de la secretaria general de la Universidad de León.

En 2005, Manuel García Álvarez cedió el cargo a Javier Amoedo, quien lo ostentó hasta 2018, cuando Tomás Quintana comenzó a dirigir la institución con un primer mandato, que no ha sido renovado.

Las Cortes reconocen su labor

Las Cortes de Castilla y León también lamentaron el fallecimiento de Manuel García Álvarez. Su trayectoria, según fuentes parlamentarias, "quedará unida para siempre a la historia de las instituciones de autogobierno de la Comunidad".

Asimismo, la Cámara recordó que su labor al frente de esta institución, cargo que ostentó entre 1995 y 2005, contribuyó de "manera decisiva" a su consolidación como instrumento de garantía de los derechos de la ciudadanía y de fortalecimiento de la confianza en las instituciones públicas.

Finalmente, las Cortes trasladaron sus "más sentidas" condolencias a su familia, amigos y allegados, y expresaron su reconocimiento y gratitud por una vida dedicada al servicio público y a la defensa de los derechos de los ciudadanos.