"Sí pasaron cosas, pero no es tan exagerado". Así se defiende la empresa encargada de ofrecer un campamento de verano organizado por la Diputación de León que en los últimos días ha sido objeto de polémica por la denuncia de una quincena de familias que aseguran que sus hijos, de entre 8 y 12 años, han sufrido un supuesto trato vejatorio con castigos excesivos.
Aunque en la empresa encargada, Bierzo Natura, reconocen que se hicieron "cosas mal" por parte de algunos de los monitores, inciden en que muchas de las situaciones que estas familias han denunciado no se produjeron en los extremos que han expuesto en una carta anónima que ha sido recogida y publicada por el Diario de León.
Fuentes de la empresa aclaran, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, que durante el transcurso del campamento el pasado verano tuvieron conocimiento de que había habido "algún problema" con varios menores de edad porque "no se estaba portando bien" y esto provocó que al menos dos monitores se vieran "retados" por los niños, además de reconocer que "igual no actuaron bien".
Pero aseguran que una vez se recibieron "tres quejas" en la Diputación de León tras finalizar el campamento, hubo una reunión en la que se expusieron todas las versiones y estos monitores "causaron baja" en la empresa de manera voluntaria. "Hemos escuchado a todas las partes, obviamente en lo que hemos visto que los monitores han actuado mal, así se lo hemos hecho saber", aseguran.
En la carta, los familiares exponen que sus hijos volvieron a casa con "relatos de humillación, miedo y actuaciones de riesgo", además de "castigos físicos, uso de marcadoras de paintball sin protección o aislamiento punitivo".
En concreto, aseguran que en lo que han definido como "el campamento de los horrores" hubo una noche en el que varios de los participantes menores fueron "obligados a correr de madrugada por el pueblo como castigo, durante un par de horas, sin calzado y en ropa interior".
Sin embargo, la empresa ha explicado que esto no ocurrió así, sino que los niños estaban "armando mucho jaleo" y es cierto que estos monitores les "bajaron a correr a la calle", pero no descalzos o desnudos porque les obligaran. "Si alguno bajó así, que no lo sabemos porque yo no estaba allí, fue de forma voluntaria", asegura esta responsable de Bierzo Natura.
Aunque esta decisión de estos dos monitores de bajar a los niños por la noche a correr a la empresa "no nos parece bien", desmiente que estuvieran dos horas y garantiza que "no debieron de estar ni dos minutos". "En el momento que la coordinadora tuvo constancia de lo que estaba pasando, se paró", añaden estas fuentes.
Por otro lado, respecto a la denuncia de que los monitores dispararon con marcadoras de paintball a poca distancia y sin protección a los niños, la responsable de la compañía también desmiente que los hechos ocurrieran así como han narrado las familias.
"¿Qué subieron a una de las habitaciones con una marcadora? Sí ¿Qué se pusieron a disparar? no. Subieron como para asustar. Se despertaron los chavales, es verdad que estaban pintados, pero con témpera, no con pintura de paintball", incide.
Además, también niega que los niños estuvieran castigados en sitios cerrados o sin comer, tal y como aseguran las familias. Respecto a restricciones de comunicación entre los menores y los padres, la empresa señala que hubo "problemas con la saturación de la línea", pero que al segundo día estuvo solucionado y "todos los niños pudieron hablar con sus familias".
"Es un campamento que los niños no pueden llevar teléfonos además de que son pequeños. Entonces se fija una franja horaria (para que hablen con sus familias), que tampoco es obligatoria utilizarla. Pero los padres están en todo momento informados", aclaran en la empresa.
La denuncia de los padres señala especialmente a dos monitores que reconocieron los hechos y pidieron disculpas, además de darse de baja, pero también a la coordinadora. Esta última continúa dentro de la plantilla de fijos discontinuos, pero además de defender su labor, la empresa apunta "que hasta ahora no la habían involucrado, sino que ha sido ahora, que ha pasado más de medio año".
Y es que las denuncias por estos hechos traen consigo un largo recorrido. Es ahora cuando se han hecho públicas, pero antes han estado involucradas la propia Diputación de León e Inspección de Trabajo. En este sentido, en Bierzo Natura consideran que como "esto no ha ido a ningún lado y no han tenido la respuesta que han querido, lo que se está haciendo es un juicio social".
"No ha sido en ningún momento (una disputa) legal porque supongo que en ningún momento han visto que tiene que serlo. Es información falsa que se está difundiendo", zanjan en la empresa antes de asegurar que han puesto el caso en manos de sus abogados, aunque reconocen que no saben quiénes son los autores de la carta.
En cualquier caso, precisan que todo ello se trata de "hechos puntuales", aunque lejos de la realidad expuesta por estas familias, y que los autores ya depuraron sus responsabilidades. Mientras tanto, los padres y madres de los menores creen que esto no es suficiente y optan por ir más allá, exigiendo que estas responsabilidades sean depuradas más allá.
